ULTIMA ACTUALIZACIÓN DE ESTA PÁGINA: 08 DE JULIO DE 2017

Contacto con extraterrestres

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EL MOVIMIENTO GNÓSTICO Y EL FENÓMENO OVNI:

Es obvio que el fenómeno OVNI no ha sido reconocido abiertamente por los gobiernos y los medios de comunicación de masas como una prueba de la presencia de naves extraterrestres en este planeta, ni creo que vaya a serlo -por más incontestables y numerosas que sean las evidencias que se logren reunir- debido a la inapelable lógica del poder (aunque no han faltado algunos valientes que lo han reconocido, como pasó en España cuando el teniente general de ejército del aire Carlos Castro Cavero, jefe de la zona aérea de canarias, declaró ante la prensa el 29 de junio de 1976 que a título personal consideraba a los OVNIS naves extraterrestres).

Siempre que se señala al poder como instigador del descrédito y la conjura de silencio oficial respecto al tema, los escépticos objetan que se tiene que recurrir nada menos que a una conspiración mundial por ocultar algo que no justificaría tanto esfuerzo, pero es que en este caso los ingenuos no son los que sospechan tal conspiración, sino los dizque escépticos porque demuestran ignorar que esa “conspiración” es sistemática en cuanto a que la verdad -sea cual sea-, nunca interesa; el poder jamás se puede permitir el lujo de dejar de controlar el comportamiento de la masa gobernada, y la forma de lograr eso hoy día es fomentar lo que conviene que la gente crea y censurar o desinformar lo que conviene que la gente no cre (conviene si ayuda a que la masa esté conforme con las actuales reglas del juego, molesta si por el contrario puede conducir a que tales reglas sean percibidas como parte del problema y no como solución). Y dígase de una vez: cuando se entiende la total dimensión del asunto OVNI se entiende igualmente por qué no puede ser reconocido a nivel público y hasta qué insospechado punto molesta al poder.

Si el lector se detiene a pensar, se dará cuenta de que jamás los medios de comunicación se hacen eco de ciertos episodios incómodos para la clase gobernante hasta que estos no son tan públicamente notorios que el poder decide un cambio de estrategia y -puesto que no puede ya seguir ocultándolos-, intenta controlar lo que se va a saber. Al hablar de la clase gobernante no me refiero sólo a los políticos, estos son la punta visible del iceberg de la clase gobernante y más bien ocultan a los verdaderos gobernantes, que no cambian con la facilidad que el político y que son todo un misterio que empieza en los verdaderos amos de las finanzas mundiales (véase el libro: “el fin del sistema” de Andrew Lemmingway) y termina en la cúpula de la gran logia negra, (antes de perder el tiempo elucubrando sobre esto último, hay que entender cómo se gobierna a la gente realmente, para saber algo sobre eso lean un poco sobre el club Bilderberg o, si lo prefieren vida de los doce césares” de Cayo Suetonio Tranquilo, ambos textos vienen a mostrarnos que el ejercicio del poder conlleva conciencia de que es preciso influir en lo que la gente tiene por cierto -y no sólo con la finalidad de seguir ejerciendo y preservando el poder en si, sino por motivos de pura supervivencia (la humanidad necesita siempre una explicación que de sentido al enorme sacrificio que conlleva a gobernantes y a gobernados sostener un orden deseable)-. Una vez esto se entiende, y añadiendo a ese hecho que la versión natural y primitiva del necesario orden social se encuentra hoy día suplantada por un poder hostil a la divinidad que lesiona de forma sistemática la natural dignidad de la vida humana (socialismo fabiano, comunismo, capitalismo, mafias, lobbies, colectivos infrasexuales (lesbianas, homosexuales, transexuales, bisexuales, asociaciones de fornicarios, etc.), el lector que comprenda tan funestas circunstancias puede colegir tanto la motivación de la presencia extraterrestre como la realidad de la censura sistemática a que está sujeto este hecho por lógica deducción).

La censura oficial se impone con sigilo, pero es total en asuntos que atañen directamente al orden mundial establecido tras la segunda guerra mundial -el orden del llamado oro negro-: toda la energía sale del petroleo, todo el petroleo se paga en dólares USA, todos los dólares USA los emite el banco privado llamado Federal Reserve en forma de préstamos, y a base de controlar la emisión de moneda calientan o colapsan la economía con dinero salido de una máquina de hacer billetes que no está respaldado por nada; salvo por la necesidad que se tiene en todo el mundo de esos papeles para poder adquirir petróleo. Con estas reglas del juego, la factura energética de cada país del mundo contribuye a mantener el orden establecido y todos los principios de año la inflación de precios aumenta porque antes del vencimiento de los principales préstamos en dólares, se debe poner en circulación nuevos billetes por el valor de los intereses de estos para que no se pare la economía, y como cada nuevo billete impreso toma su valor del dinero que ya hay, los precios de las cosas tienen que ir subiendo sin fin. Este sistema inflacionario que puede ser artificialmente controlado por la emisión de moneda, aunque ha llegado a su peor crisis en 2010 y si sale de esta nos llevará a otra peor porque es insostenible, es el que impera desde la Conferencia Internacional de Bretton-Woods (1944), sin que sus injustos fundamentos sean comprendidos por la masa pobre y pésimamente instruida, a la que siempre se pretende manipular mediante la educación y los medios de comunicación, en este caso concreto simplemente callando y manteniendo el debate público lejos de las verdaderas causas -¿o acaso alguna vez ha oído el lector mencionar esto en el telediario?- los artífices del sistema saben a ciencia cierta que no será cuestionado (del mismo modo que se sabe que en tanto una persona no se toma el trabajo de observarse y enjuiciarse a sí misma, ignora todo sobre su verdadera condición y no dará con las verdaderas causas de sus problemas ni sospechará sus posibles soluciones). La tan cacareada mundialización o globalización ¿sabe la gente que consiste en establecer ventajas para algunos por encima de las leyes? ¿sabe el público acaso que después de los tratados NAFTA y GATT los gobiernos no pueden garantizar las condiciones laborales de sus ciudadanos o impedir la contaminación industrial? Si lo hacen violarían acuerdos internacionales y la OMC podría sancionarlos. El cerco es total. El resultado, a la vista está: Pocos ricos cada vez más ricos, y muchos pobres cada vez más pobres.

¿Qué clase de seres lucharían por instaurar un poder así? Desde luego no se trata de amantes de la libertad o la justicia, sino más bien de una élite perversa y despiadada que es plenamente consciente de que el único fundamento de su poder es la explotación de la masa pobre mediante la acción inteligente sobre los resortes de sus propios defectos psicológicos y la ocultación de sus fines y procedimientos para evitar una resistencia efectiva a tales métodos: empobrecer a la gente estimulando su avaricia, esclavizarla estimulando el miedo y la búsqueda de seguridad, anular su fuerza evitando que se organice e incluso que sepa quien es su enemigo, y así sucesivamente sin que esté previsto ningún mecanismo para frenar esa presión creciente. Obviamente, la única organización de este mundo que puede plantearse un dominio así es la gran logia negra, de la que existe amplia documentación en el libro del maestro Samael Aun Weor titulado: “la revolución de Bel”.

Tal logia negra está detrás de organizaciones tenebrosas de índole política como las que denuncian las obras de Alex Jones y su maestro Jordan Maxwell.

La logia negra se parece más a un cónclave de magos negros ocupado en cómo coaccionar la voluntad ajena que a los títeres políticos que le sirven de embajadores ante el pueblo, que toman su poder de un profundo sueño de la conciencia totalmente anormal que bien puede llamarse: “hipnosis colectiva”, el cual ellos no han provocado (sino que cada uno de nosotros en su momento lo ha escogido) pero sí han sabido rentabilizar y tratan de mantener. El poder de esta logia negra, aun no teniendo de por sí mayor fuerza que el sigilo con que actúa y la inteligencia con que se aplica, actualmente es absoluto.

Desgraciadamente, no es posible sólo con el intelecto enfrentar este tipo de poder absoluto, sino que se necesita conciencia despierta para advertir su intervención, pues aunque aparentemente esté radicado en la misma cúpula del poder económico y político y así nos lo presenten los que han llegado a sospechar lo que es, su existencia se basa en la oscuridad que existe dentro de nosotros mismos y por ende en todas las asociaciones de dormidos, y es en esa circunstancia dónde debe buscarse, entre otras, la razón para no reconocer públicamente la realidad de que seres inteligentes de otros mundos han entrado en contacto con humanos terrícolas, ya que estos amenazan el control total que a la logia negra le gusta creer que tiene.

Alguien versado en esoterismo podría objetar que existe una logia blanca y que existen maestros del rayo de júpiter cuya específica misión es la política, pero si tanto saben de esa realidad oculta no creo que les cueste entender que tal y como está la humanidad, el margen de maniobra de estos maestros es hoy por hoy muy limitado y más y más limitado conforme pasa el tiempo, y volviendo al tema de los OVNIS, algunas falacias actuales que cuestan ingentes cantidades de dinero público como la industria militar y la mal llamada investigación nuclear -junto con su más que detestable aplicación pacífica: las centrales nucleares- podrían verse mucho más fuertemente cuestionadas de lo que ya lo están hoy si de pronto empezase a comprenderse públicamente la realidad del contacto con extraterrestres, el contenido de sus mensajes, etc.; por eso en lugar de actuar de forma imparcial recabando datos y analizándolos transparentemente (como sería normal si las administraciones públicas trabajasen para el pueblo), tratan el asunto de manera política (es decir: desinformación estratégica para desacreditar voces independientes, silencio oficial mientras interese, expeditivos métodos para casos puntuales y toda la batería de recursos que habitualmente se usan en el circo de la política mundial para el control de masas), haciendo con ello un vacío que fomenta toda una producción literaria y cinematográfica en torno al fenómeno que, en el fondo, ridiculiza el asunto o lo condiciona totalmente dejando al público mayoritario en una falsa impresión sobre el tema que no le ha requerido esfuerzo de discernimiento alguno, y desde ese punto de vista es cine y literatura perjudicial para la verdad sea cual sea.

Existen trabajos científicos totalmente rigurosos llevados a cabo por ufólogos cuyo único afán es averiguar la verdad, de esos que se preocupan de ir donde se ven ovnis y tratan de averiguar que ha pasado (matizo porque existen otros que se dedican a cuestionar y sojuzgar el trabajo de estos primeros), que ponen de manifiesto la naturaleza extraterrestre del fenómeno y documentan cuanto les ha sido posible cada caso. Tales investigaciones serían más que suficientes para convencernos de la etología extraterrestre del fenómeno, pero al haber una clara voluntad del poder en ocultar el fenómeno, también existen estipendios a personajes sin escrúpulos -debunkers- que, haciéndose pasar por ufólogos, contaminan toda evidencia ovni y la ponen en tela de juicio de forma que, a día de hoy, el ciudadano medio está bombardeado por un exceso de información y desinformación al respecto (datos verdaderos y falsos indistinguibles entre sí), que le incapacitan para posicionarse correctamente y que desaniman a no pocos a dejar de prestar atención al fenómeno por la impresión de que todo es una farsa (un ejemplo válido para ilustrar esto podemos verlo en este caso OVNI). Y no acaban ahí los problemas: En el extremo opuesto -es decir desde la postura de reconocimiento del fenómeno OVNI-, estamos expuestos al abuso porque no existe el fuerte espíritu crítico de los escépticos, y los avispados que se percatan de ello hacen de las suyas (podemos encontrarnos divulgación con ánimo de lucro, producción fraudulenta de material gráfico, teorías no ya sin pruebas sino sin base alguna, y todo lo que haga falta para hacer funcionar un saqueo de bolsillos ajenos que contribuye a la confusión general que ha caracterizado la posguerra de la SGM y la guerra fría; bien es sabido que: “del error se puede salir, pero que de la confusión se nos tiene que sacar”, este principio es el secreto resorte de la llamada guerra fría, una guerra contra el pensamiento que pretende establecer un manto de ignorancia entre la masa y su clase dominante).

Este panorama actual permite que, por una parte, el lector pueda si así lo desea sentirse tranquilo pensando que, todo eso que de saber que es cierto le inquietaría, no es más que una patraña sobre la que ciertos individuos llaman la atención pública para lucrarse, y a la que nadie serio tiene motivos para dar crédito. Y por otra, el que así lo discierne puede igualmente acceder a todo tipo de información y documentación que de forma muy convincente prueba el origen extraterrestre del fenómeno e incluso el encubrimiento oficial del tema.

Aún en el caso de que un saludable término medio entre menosprecio y ferviente creencia reine, se puede sembrar la duda de algo cierto si no se puede evitar que se diga y el resultado es mejor que si se niega. Con estos obstáculos sobre el tablero, el tratamiento clásico del tema no nos sirve.

Mostrar lo que se ha insinuado hasta ahora, y luego proseguir con avistamientos, abducciones y contactados no es suficiente para entender el fenómeno OVNI. O dicho de otra forma: la ufología no es la vía que esclarece el fenómeno OVNI, sino que es la gnosis la que puede hacerlo.

Más allá de las inciertas convicciones que pueda generar cualquier aporte, para un observador con información privilegiada y constancia personal de la verdad, la motivación del fenómeno OVNI es conocida. Su historia empieza y acaba. Su papel está claro. Tratar de trasmitir ese punto de vista es mi reto.

Lo que van a ver a continuación, es el resultado de muchos años de cuidadoso discernimiento, pero además acaecidos tras un inusual “golpe de suerte” sin el que nada de todo esto habría ocurrido, me doy por satisfecho con que al menos uno de los visitantes de esta página pueda beneficiarse verdaderamente de todo este trabajo (si después de todo lo que viene seguimos siendo un mar de dudas, entonces hay que hacerle la disección a cada una de esas dudas tal como enseña la doctrina gnóstica, porque el problema es uno mismo, y mientras no se avance un poco, se está en franca incapacidad para llegar a certeza alguna en la inmensa mayoría de los asuntos que tenemos en consideración, en tal caso, hagan ese trabajo consigo mismos y vuelvan luego).

Mi suerte consistió en conocer la obra de Samael Aun Weor, a partir de él, primero me llevé una gran decepción porque en aquellos tiempos formaba parte de un club de ufología que se enfrentaba al fenómeno OVNI desde el clásico enfoque escéptico (y científico al menos en teoría) que suele verse habitualmente. Así entrevisté a personas de mi ciudad que afirmaban ser testigos de avistamientos, redacté informes con las respuestas de los cuestionarios respondidos por tales testigos, y pudo nuestro club ufológico aficionado, fundado en 1988 por mi persona junto con un amigo de la infancia -al que no citaré para no perjudicar su actual buen nombre en el mundo académico relacionándole en asuntos tales-, llegar a unas conclusiones iniciales respecto al fenómeno que sigue manteniendo la ufología de campo (conclusiones que tuvieron por base no sólo nuestro modestísimo trabajo local sino todo lo que sacaban a la luz los verdaderos pioneros de la ufología como Manuel Osuna, Luis Jiménez Marhuenda, Juna José Benítez, etc.).

Cuatro años antes había empezado a conocer la GNOSIS por medio de AGEACAC, dónde supe de la enseñanza del maestro Samael Aun Weor, (al que desde un principio intenté comprender más y más a fondo a través del estudio directo de sus libros); llegado a cierto punto de estudio, me sentí defraudado al ver lo que pienso mostrarles a continuación, porque de repente me encontré con que el maestro explicaba cosas que yo no podía dar por ciertas sin más. El motivo de mi decepción es simple: Al ver que Samael Aun Weor hablaba de los extraterrestres como hombres verdaderos de conciencia despierta y por tanto indignos de temor, yo me preguntaba cosas como: ¿No es demasiada casualidad que todos los extraterrestres sean humanos como nosotros? (muchos son hasta de raza blanca) ¿No existen otras especies inteligentes? ¿No estaremos pecando de incautos al dar por sentado la bondad extraterrestre y por tanto bajando la guardia ante una posible amenaza? ¿y si tan buenos son por qué secuestran a gente para experimentar con ella? (la abducción es algo tan demostrado o más que el contacto). Y así muchas interrogantes unas más fundadas que otras, pero que francamente resultaban un posicionamiento razonable dentro de la sinrazón que es ser un dormido total como lo era en esos tiempos (la falta de conciencia despierta, da pábulo a todo ese tipo de especulaciones basadas en una exagerada previsión que a su vez se basa en la experiencia del yo en su interacción con otros yoes, más conocida como: “miedo a lo desconocido”, al final he terminado por darme cuenta de que todo es tal cual lo cuenta Samael, pero durante muchos años me negué a creerlo y ahora entiendo perfectamente por qué me negué y porqué he terminado reconociéndolo).

En fin, mi resistencia se mantuvo hasta que alcancé a ver que mi punto de vista escéptico y materialista no me permitía abandonar la duda y me estaba condicionando totalmente. Afortunadamente, aplicando la auto-gnosis vine a descubrir dentro de mi la certeza que no alcanzaba con ninguna prueba ni testimonio traído de afuera. El paciente lector tendrá que hacer en sí mismo los oportunos trabajos para alcanzar el ansiado fin de conocer la verdad sobre el fenómeno, y su primer ejercicio será precisamente enfrentarse al crudo relato de esta que le presento a continuación.

Mucho de lo que voy a nombrar es lo de siempre. En todas partes hay personas que comentan los casos que presento aquí desde cierta y aparentemente saludable postura ecléctica, pero lamentablemente no saben en verdad gran cosa del tema (de hecho no creo que nadie pudiera saberlo a no ser que aúne en sí mismo el contacto con extraterrestres y la práctica de las técnicas que permiten el despertar de la conciencia), con lo cual su eclecticismo no aporta soluciones. Y en contraste existen sectas de contactados que por su dialéctica son impenetrables al que está fuera, perdiendo interés lo que dicen porque sólo apela a la mera creencia y no al despertar efectivo que se requiere. El punto de vista que hallará el lector aquí difiere de estas dos posiciones: Sostengo que uno puede alcanzar a ESTAR SÓLIDAMENTE SEGURO de la verdad de los testimonios que aquí se dan, siempre y cuando se dé cuenta de que es necesario cierto trabajo sobre sí mismo y lo acometa. Ese ha sido mi caso personal, por eso publico esta página.

Llegó un momento que me dí cuenta de que tenía ante mi todas las evidencias que uno pueda desear (cabal conocimiento de pruebas aportadas a favor y en contra, amigos personales contactados y visión de conjunto casi inédita hasta hoy) y el problema para no aceptarlas era yo.

Sucede que en materia de elevación espiritual, está dicho hasta la saciedad: “pedid y recibiréis, llamar y se os abrirá”. ¿por qué es necesario pedir? Porque no es por merecimiento que se nos ha de dar nada, si fuese así no haría falta pedir, porque Dios nos da lo que merecemos sin pedirlo, pero ocurre que no merecemos lo que pedimos sino que más bien lo necesitamos y si se nos da es por misericordia: por eso hemos de pedirlo. Los dormidos solemos considerar que merecemos esto o aquello que quisiéramos, demostrando así nuestra radical ignorancia de nosotros mismos. Esa postura está demasiado lejos de la verdad de que somos indignos y cuanto se nos da como gracia, es con un gran riesgo y esfuerzo por parte de nuestro benefactor (los que han hablado de sus experiencias de contacto se han visto ridiculizados y en descrédito, los profetas verdaderos han sido asesinados, etc). Así que una actitud inteligente en este caso como en relación a todo el cuerpo de doctrina de la enseñanza gnóstica es: GUARDAR PARA UNO, SIN NECESIDAD DE CREER, LO QUE SE LE ENTREGA JUNTO CON EL MODO DE DESARROLLARNOS HASTA PODER VERIFICARLO, PERO RENUNCIANDO A JUZGAR O CONDENAR, Y DISPONIÉNDOSE A VERIFIRCARLO CON TODA LA PACIENCIA QUE SE NECESITE. De esta forma, siendo menor la violencia de uno contra Dios1, este puede dar como gracia más de lo que merecemos, incluida la dicha de alcanzar seguridades absolutas en nuestros posicionamientos espirituales, imprescindible cualidad necesaria para afrontar con éxito el estudio del ocultismo sin volvernos locos, y que se llama a veces fe, pero más propiamente: donum dei (don de Dios).

Cada uno tiene su real ser íntimo, así que tiene muy adentro su Dios interno particular a quien pedir. El común de la gente está incapacitada para hacer ese tipo de peticiones, sin embargo son necesarias en relación a este asunto. La espiritualidad está íntimamente unida a la verdadera ciencia.

Dije líneas arriba que mucho de lo que mostraría es lo de siempre, lo cual implica que algo de lo que contaré es nuevo y es precisamente la clave para entender el fenómeno, pero hemos de llegar a ella poco a poco porque hay mucho que considerar.

La ufología considera 3 grandes manifestaciones del fenómeno OVNI: los avistamientos de las naves -que constituyen la prueba inicial del fenómeno y de los que no me ocuparé aquí-, el contacto con los tripulantes -incluida la partida en las naves por propia voluntad- y las abducciones, que son verdaderos secuestros acometidos por extraterrestres y que hallarán a lo largo de esta exposición su justo lugar.

La gnosis explica el fenómeno OVNI basándose en el contacto directo con extraterrestres y en el karma de los mundos. Explica el fenómeno de las abducciones en base al trabajo que involucra a las civilizaciones extraterrestres vecinas cuando en un mundo se dan las circunstancias que se dan aquí y ahora, y explica la gran diferencia de conciencia que existe entre los extraterrestres que nos visitan y nosotros mediante el recuerdo de ciertos acontecimientos cósmicos que implicaron un error de los antiguos dioses. Y todo esto, aunque ahora así lo parezca, no son dogmas: son verdades que es posible llegar a comprobar salvando un obstáculo sin cuento: uno mismo.

Esta no es una página sobre ufología, es una página sobre gnosis. La ufología algún día será una verdadera ciencia sin el estigma que le endosan hoy día los pedantes del momento. Para la ufología -al menos para los ufólogos de corazón- está establecido que el fenómeno OVNI tiene como origen la presencia de naves extraterrestres en nuestros cielos. El mismo concepto de OVNI tiene caduco el nombre porque ya no son tan “no identificados” los OVNIS, ya se sabe que son naves extraterrestres: Esto lo saben los ufólogos. Pero lo que viene a partir de aquí no lo saben: quienes son, de dónde vienen, porqué están aquí: Eso lo saben los gnósticos. Y ¿quienes son los gnósticos? ¿los que pertenecen a las sectas gnósticas? No necesariamente: son los discípulos de Samael Aun Weor que están logrando algo con su auto-gnosis.


CONTACTADOS

Y ahora, dejemos que el maestro mismo nos introduzca el tema de las naves extraterrestres que nos visitan -que no OVNIS- citando íntegro el capítulo 17 del Mensaje de Navidad 1969-1970 (MI REGRESO AL TÍBET):

UNA MAGNIFICA CONVENCIÓN

Tratándose de la verdad es conveniente afirmar en forma enfática lo que se siente.

Sin desear en modo alguno competir con otros escritores, excluyendo muy sinceramente toda vana ostentación, pero corriendo el riesgo de atormentar a muchos envidiosos, es mi deber confesar que fui el primero en anunciar las naves cósmicas. Corría el año 1950 cuando después de muchos sinsabores, requiebros y cartas de desafíos, salió a la calle mi primer libro titulado: «El Matrimonio Perfecto», el cual como ya es sabido, el vulgo disputó y tuvo por inmoral. Es pues de saber que este libro enhorabuena escrito, aclaró el misterio de los platillos voladores.

Entonces no esquivé este muy espinoso tema y sin escatimar razones, expuse en verdad muy francamente mi concepto sobre las naves cósmicas. Es obvio que Julio Medina V., ínclito varón de esclarecida inteligencia y noble corazón, aparte de financiar aquella edición con su propio peculio, dibujó también esos objetos voladores no identificados. Resulta ostensible comprender que aquel artístico trabajo tan notable tuvo fundamentos y modelos reales. Este eximio maestro tuvo la dicha de verificar por sí mismo la existencia real de las furtivas naves extraterrestres.

Cuando silente y tranquilo retornaba con su esposa a su morada después de un paseo por la arenosa playa del mar caribe, le sucedió algo insólito, fue ciertamente sorprendido por algunas naves cósmicas que flotando en el espacio azul se perdieron por fin entre el seno del inalterable infinito.

...13 de marzo de 1954. El periódico «Los Ángeles Times» haciendo derroche necio de burlas y sarcasmos, informa sobre una extraña convención. Se trata nada menos que de una reunión de personas que afirman solemnemente haber viajado en naves cósmicas de procedencia extraterrena. Este raro evento tuvo lugar en un sitio del Estado de California, en los Estados Unidos, llamado la Roca Gigante, en el desierto, cerca del Valle Imperial. Una nave cósmica fue vista por todos los concurrentes durante la convención; cientos de personas dieron testimonio de este hecho. La nave misteriosa se posó sobre los automóviles, como observando a la multitud, y más tarde se perdió en el espacio. La Convención de platillos voladores, fue organizada bajo los auspicios del excelentísimo señor George Van Tassel.

Al abrir el programa, Van Tassel acusó francamente a algunos celosos terrícolas, de haber saboteado el mitin, y dijo que en el camino de arena que conduce a la gigantesca roca, habían sido puestas barricadas.

Una de las cosas más interesantes, fue cuando un joven muy inteligente de Detroit, llamado Richard T. Miller, tomó entusiasmado la palabra para explicar con entera claridad su vuelo extraordinario de doce horas en una nave cósmica, de ciento cincuenta pies de diámetro, la cual había sido arreglada muy sabiamente para mandar mensajes en inglés por medio de poderosos rayos infrarrojos. Dijo que el contacto fue convenido cuando desde la nave interplanetaria le insinuaron presentarse en un campo de golf abandonado, que se encuentra a cuarenta millas de Detroit.

Una vez en dicho lugar, el misterioso aparato extraterrestre apareció de repente y tan pronto como lo abordó, se elevó con gran rapidez. Después describió el joven sus sensacionales experiencias durante las doce horas que permaneció en el cuarto de control, y en donde unos tableros gigantescos hacían maniobrar la nave. Lleno de infinita emoción dijo, que le fue permitido mirar a través de una súper-televisión, por lo cual le fue posible penetrar visualmente a un automóvil, que con unos amigos suyos de la tierra, estaban tratando de comunicarse por medio de señales de radio con la nave. Después explicó muy serenamente, que fue regresado al campo de golf por el capitán extraterrestre de la maravillosa nave.

Miller y su socio George H. Williams, están trabajando ahora muy intensamente en lo que ellos llaman «Telonid Research Center» en Prescot, Arizona. Entre muchas otras cosas es admirable que hayan logrado grabar un disco con la voz de una criatura del espacio exterior que se comunicó con ellos.

Uno de los visitantes que recibió mayor atención en la convención, fue el doctor Charles Laughed, de Chicago quien en el mes de diciembre del año 1953 obtuvo una gran publicidad en todo el territorio de los Estados Unidos, cuando sin temor alguno declaró francamente, haber recibido una comunicación del espacio, en la cual se precedían catástrofes en la tierra y la reaparición de los continentes perdidos Lemuria y la Atlántida.

La gente continuó llegando en coches y aviones, mientras tanto un abigarrado pintoresco conjunto humano compuesto por multitud de curiosos, se agrupaba alrededor de la plataforma donde se encontraban los oradores.

Estamos aquí para revelar las cosas, no para ocultarlas, empezó diciendo Van Tassel. “Las naves del espacio están manejadas por inteligencias superiores a las nuestras.

Los hombres del espacio están aquí para ayudarnos en el momento crítico. Nosotros, los oradores que estamos hoy reunidos por primera vez, tenemos una tarea que hacer y vamos a hacerla.

Truman Bethurum, que ha escrito un libro con el título «Scow From Clarion», dijo haber tenido once conversaciones con gentes del espacio cósmico y añadió: “Una mañana hubo tantas naves del espacio sobre Washington, que la fuerza aérea creyó que estábamos en peligro de un ataque de otro planeta.

Un momento interesante fue cuando el grupo que dice haber efectuado viajes en naves del espacio, se reunió para que les fuera tomada una película para el noticiero.

Al lado de Miller y Bethurum estaban Jorge Adamski, Dana Howard y Orfeo Angelucci.

Después las descripciones de los viajes por el infinito espacio continuaron con intenso fervor.

Un hombre que andaba en los alrededores, con un contador Geiger, dijo que el aire de Roca Gigante estaba impregnado de rayos cósmicos y que, o eran ráfagas de nubes atómicas procedentes de Nevada o eran producidos por las naves del espacio.

De cualquier modo, todo el mundo estaba en observación por si una nave aterrizaba.

Para concluir este Capítulo diremos: resulta en verdad muy Interesante, que cuatro años después de haber nosotros anunciado por vez primera las naves cósmicas, se hubiera efectuado como para corroborar nuestras afirmaciones, esta magnífica convención.


Hasta aquí estas palabras del maestro que bien pueden servirnos como presentación de toda esta sección. Más adelante será útil considerar la obra de todos los contactados que nombra la cita precedente, por ahora señalar únicamente que no me ha sido posible confirmar el título del libro de Truman Bethurum (1898-1969) que ofrece el maestro en ella, más que como el de una ilustración del libro de 1957: “THEY RODE IN SPACE SHIPS” de GAVIN GIBBONS, cuya 2ª parte se ocupa de este contactado.

Debo decir que, tal y como afirma el maestro, él es el primero en anunciar que las esferas voladoras son naves extraterrestres, porque en 1950 (año en el que publica su libro: “El matrimonio perfecfo o puerta de entrada a la iniciación”, a cuyo capítulo 10 se refiere), el fenómeno OVNI no se identifica necesariamente con naves de procedencia extraterrestre sino que tal hipótesis existe como una más entre otras posibles causas del fenómeno (de hecho, no fue hasta que el estadounidense de origen polaco George Adamski tubo su experiencia de contacto el 20 de noviembre de 1952 que se desentraña la cuestión OVNI en el sentido de confirmar -porque Adamski ha sido testigo directo- que se trata de naves extraterrestres y explicarse quienes son los tripulantes de las naves y qué quieren de nosotros -hecho y explicación que, por supuesto, no es aceptada por todos ni tiene el visto bueno de la ciencia oficial-). De modo que Samael Aun Weor tiene razón porque -a pesar que entonces ya se conoce la oleada del 47 y el caso Roswell (e independientemente de cuanto alcance tienen entonces esas noticias anglosajonas en el mundo de habla hispana)-, a nivel mundial es el primero en hablar de contacto personal con los extraterrestres que tripulan las naves, de que tales tripulantes son humanos de otros mundos, de que tienen un elevado nivel de conciencia, y en general de todos los tópicos que después encontraremos en los grupos de contactados más famosos (o dicho en otros términos: es el primero en manifestar constancia personal de que la hipótesis correcta del fenómeno es la extraterrestre).

Este hecho tiene su importancia, no por reivindicar para el maestro honor alguno, sino para centrar al lector en la visión del fenómeno que se pretende aquí enfocar. Si aceptamos como contactados única y exclusivamente a los que han protagonizado encuentros directos (físicos) con los tripulantes de los ovnis, el tema empieza con Samael Aun Weor. Es natural que, siendo los libros de Samael Aun Weor de una difusión circunscrita al movimiento gnóstico por él fundado, en el correr de los años su contacto haya sido ignorado por la ufología mientras que el caso Adamski se ha convertido en su icono por antonomasia, pero eso se debe a los sorprendentes documentos gráficos del “caso Adamski” y al número de pruebas e investigaciones que han suscitado, de las que ha salido airoso durante los últimos 59 años (investigaciones que no sólo no han contradecido a Adamski sino que lo han ratificado: informes de radar avistando OVNIS que coinciden con la fecha y lugar de los contactos, pruebas concluyentes avalando la autenticidad de las imágenes, naves idénticas a las filmadas y fotografiadas por él vistas en otras latitudes y tiempos -puede que la última en 2009 según comenta J. J. Benítez en su libro: “Mis OVNIS favoritos”-, etc.). Aún así todo ha sido minimizado, ridiculizado y desacreditado concienzudamente, buscando que medios de masas y público miren para otro lado.

Obviamente tanto desde el enfoque clásico de la ufología y la divulgación del fenómeno OVNI como desde el enfoque igualmente clásico de los contactados, la importancia de este primer contacto de Samael Aun Weor se escapa, sin embargo nos va a dar la clave de la interpretación correcta del fenómeno introduciendo por el camino elementos que para la gran mayoría de los que alguna vez han tenido interés en los OVNIS son enteramente nuevos, aunque eso sí: llegar a ellos nos exigirá tener la paciencia de soportar esta exposición.

El “contactismo” de Samael Aun Weor es -considerando sólo lo que él ha divulgado- fugaz y casi casual, no es para nada el centro de su mensaje porque él no es un humano corriente ante la misión de presentarnos a los “hermanos del espacio” y su mensaje, sino que se ocupa del fenómeno OVNI entre muchas otras alusiones circunstanciales a las que recurre para dar explicaciones que pretenden clarificar su propio mensaje (dicho más corto: los nombra de pasada).

Por lógica sucesión secuencial de hechos, veamos ahora ese capítulo 10 de la primera edición del matrimonio perfecto al que aludía la cita anterior:

ESFERAS VOLADORAS

No son "platillos voladores" sino "esferas voladoras", ellas siguen el proceso planetario de rotación, su movimiento iratorio es de izquierda a derecha lo cual las hacen ascender o descender cuando es lento el movimiento. En el centro de la esfera como muestra el grabado van unas aletas o paletas en forma de abanico que absorben el éter cósmico que conducido por un tubo es quemado luego en un depósito por medio de un rayo de luz que no es igual a la llama que usamos nosotros, observado clarividentemente aparenta ser una pequeña rueda a la manera de nuestro esmeril de afilar objetos de acero, de esta pequeña piedra que gira incesantemente produce el rayo que quema el éter lo cual viene a ser el combustible permanente que da el impulso a la esfera.

Una vez quemado el éter cósmico provoca dos movimientos continuos con la expulsión del chorro, el giratorio y el impulso de la nave, tiene además un tercer uso este chorro de salida y es que sirve de timón a la nave, con un pequeño movimiento hacia abajo la esfera comienza a ascender, con el movimiento de su cola timón hacia arriba la esfera se inclina hacia abajo y desciende, lo mismo para tomar a la izquierda o derecha, es el chorro de salida quien lo hace tomar el rumbo. Al ser quemado el éter produce dentro de la esfera calor suficiente para proteger a los pequeños pilotos y el movimiento de rotación externo calienta toda la esfera pudiendo esta pasar por entre los grandes fríos planetarios sin que se le acumule hielo u otros gases que se encuentran en el firmamento.

La esfera gira sobre su propio eje, como se ve en el grabado lleva un eje perpendicular y sobre este gira, la cabina donde van los pequeños pilotos está sujeta a este eje por consiguiente es inmovible a pesar de la rapidez con que externamente gira. Contiene la cabina dos pequeños relojes que indican su dirección el uno, y el otro velocidad, por medio de una pequeña palanca dan el movimiento a su chorro y la velocidad por medio de un botón o acelerador que manejan con el pie, este entra o sale y puede sostenerse en punto determinado dando siempre una misma velocidad. Para caer en tierra abre un abanico que tiene debajo tal como se ve en el grabado, este abanico recoge a manera de cono una tierra finísima en los campos de aterrizaje y sobre ellos cae suavemente, para levantarse le basta con el movimiento giratorio y esto lo hace subir rápidamente, él queda con una reserva de éter en forma de presión de manera que al salir provoca el movimiento. Este movimiento giratorio es lo que no le ha permitido caer hasta el momento en la tierra, de manera que al tentar tierra estando la nave girando se estrella de inmediato.

La velocidad se la da el chorro de salida, según su intensidad. El movimiento de derecha a izquierda es similar al de las alas del helicóptero y puede permanecer fijo en un punto lo mismo que el helicóptero. El combustible más potente que hay en el Universo es el éter, éste se encuentra en todas partes por consiguiente, estas naves encontraron o resolvieron el movimiento continuo que tanto han buscado nuestros sabios, pues al girar la esfera sobre su eje, introduce el éter, luego al ser quemado éste, produce la fuerza y con su chorro de salida viene a seguir dando movimiento a la esfera o mejor dicho la hace girar y al mismo tiempo lo impulsa, luego este movimiento es continuo. Esto nos indica que los aviones movidos por gasolina pasarán de moda muy pronto, este combustible es muy pesado, peligroso y ocupa mucho espacio, todo esto pasará a los museos de antigüedades. Así pues, las alitas pasarán de moda, habrá que volar como las esferas celestiales. El movimiento giratorio como dijimos es controlable, esto es, aumenta o disminuye según la intensidad del chorro de salida.

Hay pequeñas y grandes esferas, capaces de transportar enormes tripulaciones. Los habitantes de nuestro planeta Tierra no fueron capaces de viajar a otros planetas, en cambio esos hombres "niños" de otros planetas vendrán a civilizarnos porque nosotros somos unos salvajes.

Para terminar este estudio de las "esferas voladoras" tengo que decirles a los hombres de ciencia que esta no es una teoría más o menos ampulosa ni más o menos vaga.

Esta es una realidad palpitante. Los cuatro colaboradores que investigamos estas naves, estuvimos dentro de ellas y conferenciamos con sus pequeños pilotos, así pues, este estudio no es ni una teoría ni una hipótesis, ni opinión. Es sencillamente realidad. Esto mismo pueden hacerlo los científicos si aprenden a salir en Astral. En nuestro medio muchísimas gentes han creído que los tales "platillos" son instrumentos de destrucción o armas secretas inventadas por Rusia y que posiblemente esas máquinas sean movidas por radar u otros inventos similares, pero no hay tal, no son máquinas de destrucción como las que inventan los hombres, son naves perfectas que nos traerán la civilización porque nosotros no somos civilizados, somos antropófagos con esmoquin.

En Rusia existe un sabio que por medio de ondas de radio ha logrado comunicarse con esos pilotos, este sabio está ayudado por Uan Weor o sea el Weor de Rusia que es uno de los siete Weores de la Santa Iglesia Gnóstica.

Nuestro hermano Sir Weor de los Estados Unidos, no ignora tampoco esto. Los científicos que quieran investigar sobre las esferas voladoras que estudien este libro detenidamente, que se tomen el trabajo de desarrollar sus propios poderes internos u ocultos y así podrán entrar triunfantes y victoriosos al anfiteatro de la ciencia cósmica.

Cuando los pilotos de las esferas voladoras establezcan su morada en la Tierra, tendrán que iluminarnos y entonces sí habrá esplendor y sabiduría. Ellos son sabios y santos al mismo tiempo, son pequeños de estatura y sus rostros sonrosados como la aurora, su misión será la de iluminar a la futura humanidad de Acuario.

El informe dado por el señor Lapides, afirmando que los platillos voladores son un arma secreta de Estados Unidos, ello no es así, son meras suposiciones o noticias para halagar a ciertos lectores.

También los informes suministrados por el señor Echeverri Márquez basados en un documento inglés de propiedad de un oficial inglés queriendo con él explicar lo de los platillos voladores también es una simple suposición, todos estos informes son para tratar de darle paternidad a un invento que no es de nuestro planeta y para proporcionar noticias halagadoras a miles de lectores.

Si los platillos voladores fueran armas secretas, ¿qué harían volando sobre ciudades de poca importancia, sobre los campos, esquivando encontrarse con otros aviones, causando movimientos inesperados entre ellos, volando serenamente y en fin, a la vista de miles de espectadores?

Gústeles o no les guste a los testarudos del siglo XX van a tener que convencerse de que los platillos voladores son aviones de otro planeta piloteados por seres humanos millones de veces más sabios que los asnos con frac, anteojo y cubilete de nuestra afligida tierra.


A la vista de lo expresado en la cita anterior, queda claro que el Movimiento Gnóstico fundado por Samael Aun Weor, antes de poderse catalogar como una secta más de contactados con extraterrestres, tendría que serlo como: “la secta de contactados con extraterrestres por antonomasia, puesto que el contacto es divulgado en 1950, sin embargo se trata de un “contactismo” muy distinto de lo que suele entenderse por ese nombre.

Realmente y sin exagerar lo más mínimo, afirmo que para entender la verdadera dimensión del fenómeno OVNI habría que entender previamente el mensaje de Samael Aun Weor, por lo cual recomiendo el estudio de sus libros disponibles aquí.

Y puesto que es una ardua tarea, en toda esta página hago lo que puedo por aclarar este punto.

Existe una crónica del relato de contacto anterior en el capítulo 8 del libro de Julio Medina Vizcaíno, “CONOCIMIENTOS, ANÉCDOTAS E HISTORIA DE LA GNOSIS EN LA ERA DE ACUARIO”, que cito a continuación:


RECUERDOS, ANÉCDOTAS Y APUNTES

Continuando con mis recuerdos de aquella época, me vienen a mi memoria muchos acontecimientos que he pasado por alto en los sucesos hasta ahora narrados. Por ejemplo, contar sobre el traslado del Maestro a Ciénaga, cómo vivía él allí, que pensaba yo, y muchas otras cosas que serán motivo de los próximos capítulos.

Como ya hemos dicho repetidas veces, el Maestro llegó en Agosto de 1948 a Santa Marta; vino en busca de su amigo el Dr. Romero Cortés, el cual era Zar de Precios, oficina que creó el Gobierno Nacional en todos los departamentos para controlar los precios de los artículos de primera necesidad, con motivo de haber terminado la guerra europea en el año de 1946 y que comenzó en Septiembre de 1939.

Al poco tiempo de estar el Maestro en Santa Marta, el Dr. Romero le habló de Julio Medina V. y el Maestro se interesó vivamente por conocerme y antes de un mes ya había entrado en relación conmigo. Yo lo invité para que se trasladara a Ciénaga con su familia y así lo hizo. Se trasladó a Ciénaga para fines del mes de Septiembre; llegó a un pequeño hotel en la Plaza del Ferrocarril, el Hotel Sevilla, conocido por los miles de viajeros que visitaban a Ciénaga en asuntos de negocios. Allí duró el Maestro únicamente una semana, ya que surgieron estudiantes y uno de ellos, mi compadre Arango, se lo llevó a su hogar, que quedaba en la misma plaza del Ferrocarril, en la parte sur de dicha plaza; de allí se mudó a otros barrios, conforme lo perseguían los esbirros de la higiene, pues él vivía de la medicina de plantas y de ungüentos.

Viviendo en los playones del sur, en las afueras de la ciudad, donde le tocaba vivir para evitar la persecución contra él desatada por ser médico sin título, allá lo visitábamos sus discípulos, lo cual despertaba entre los vecinos mucha curiosidad y al poco tiempo lo estaban denunciando ante los médicos de la higiene.

Cualquier día de esos lo visité a la hora de almuerzo. Cuando entré por la puerta del patio me llamó la atención ver un perrito dormido en el fogón, hecho con tres simples piedras entre las que colocaban la leña para cocinar; mi comadre Arnolda lavando ropas, y sus pequeños hijos jugando por el suelo. Entré a la salita de la casa y encontré al Maestro durmiendo sobre unas tablas sostenidas por dos pequeños bancos de madera. El cuadro era desolador. Me dirigí a él y le pregunté: "¿Qué hace Maestro ahí en esa tabla?" y él me respondió: "Un ayuno forzado" a lo cual respondí: "¿Y cómo es un ayuno forzado?" y él me dijo: "un ayuno forzado es cuando no hay conque". De inmediato me recordé del perrito durmiendo en el fogón y le dije: "Maestro, pero yo tengo conque" y saqué lo que tenía, en el bolsillo, $3.00 y se los entregué. Él llamó a su esposa sacerdotisa y esta respondió y llegó donde estábamos; Él le entregó aquel dinero diciéndole: "negra, ya hay conque". Ella salió para el mercado que no estaba muy lejos de aquel lugar, y al rato regresó con alimentos crudos para cocinar. Hizo una sopa de Lebranche, sopa de pescado típica de la región, y el Maestro me invitó a participar de aquel banquete, el cual estaba muy gustoso y grato al paladar.

En mi mente terrena revoloteaban muchas conjeturas como esta: ¿Por qué este hombre que sabe tanto tiene que vivir tan pobremente?; si yo no llego hoy, no hay almuerzo para él ni su familia, y le lancé la pregunta: "Maestro, ¿y usted no se preocupa por el día de mañana?" y me contestó: "¿Y tu de que quieres que yo me preocupe?" y le dije: "De saber como hará mañana para poder comer" y me contestó: "¿Por qué quieres dañar este banquete con ideas tan pesimistas?; la verdad es que estamos gozando de este caldo suculento, ¿por qué traer ideas que no vienen al caso?", y yo le dije: "Maestro, es que usted debe pensar como hará mañana para volver a comer" y él con impavidez me dijo: "Dime una cosa. ¿Cuántos hijos tienes?, y le respondí: "4 hijos" y me dijo: "Bien, ¿tus hijos están preocupados por saber qué van a comer mañana?" y le contesté que no y él me preguntó: "¿por qué?" y le dije: "porque ellos me tienen a mí que soy su padre y ellos confían en su padre", y él me dijo: "exactamente me pasa a mí, yo tengo mi Padre y confío en él, él sabrá que me da de comer a mí y de ello comen mi esposa y mis hijos".

Mis egos para aquella época me decían: "ese es un descarado, un irresponsable" y me daban ganas de no volver a su casa, pero reflexionaba y me decía: "si me alejo de él pierdo esta enseñanza que yo jamás conocí en libros ni en persona alguna" y regresaba a él. Él conocía mis pensamientos y me decía: "Tus yoes satánicos conjeturan en forma desastrosa, cuídate de ellos". Hoy 30 años después, me ocurre a mí exactamente igual, es mi Padre muy Amado quien vela por mi. Cuando tuve haciendas, edificios, vehículos y renta apreciable, no tuve con qué viajar fuera de mi circulo de negocios; pero después, cuando todo lo abandoné por seguir y enseñar este cuerpo de doctrina, con la repudia de amigos y desconocidos, con escaso peculio, sin sueldo alguno, he viajado por Norte, Centro y Suramérica, al igual que por España; he recorrido más de 18 naciones llevando este Evangelio y siempre hay en mi hogar alimentos no solo para mi familia, sino para muchos peregrinos que llegan a él. Me he mantenido fiel a mi Señor el Cristo, el dador de Amor, y al Espíritu Santo, el dador de Vida; fiel al Quinto Ángel del Apocalipsis, el Avatara de Acuario, fiel a los Amados Maestros de la Logia Blanca, el Sagrado Colegio de Iniciados. He vivido sembrando y cosechando, dando y recibiendo, y como guía he tenido los Tres Factores de la Revolución de la Conciencia.

Yo fui tan preguntón en los comienzos como son hoy los estudiantes del Esoterismo Gnóstico, le preguntaba en ese entonces al Maestro: "Maestro, ¿quien tiene más poder, Dios o el Diablo?".él sonrió pero no me contestó, más yo lo insté para que contestara y me dijo: "pues Dios", y le dije lo que puede decir cualquier novato en la senda: "¿y si tiene más poder, por qué no acaba con él?" y me respondió: "porque lo necesita". Hoy veo que cómo se conocería el bien si no existiera el mal, estando fuera del estado paradisíaco como nos hallamos.

Allá por el año de 1950 el Maestro ya contaba con unos seis estudiantes en Ciénaga, Magdalena, Colombia. Él nos llevaba a la orilla del mar para hacer practicas de vocalización, respiración e instrucción; en esa época estábamos en Colombia en estado de sitio y estaba prohibida toda reunión que pasara de tres personas, por ello salíamos fuera de la ciudad a la orilla del mar, a unos 2 kilómetros de distancia, para no ser vigilados.

La primera ocasión, estando practicando el Mantram RA, las manos en tierra y arrodillados sobre la arena con la frente sobre ambas manos, el Maestro nos ordenó: "siéntense rápidamente en tierra y charlemos cualquier tema", y en el momento que esto hacíamos, 3 policías nos alumbraban con lámparas de mano; uno de los agentes me conocía y me dio orden de dispersarnos.

En otra ocasión estábamos vocalizando en la orilla del mar, en el mismo lugar anterior, y el Maestro nos enseñaba una cadena para invocar a los Maestros de la Logia Blanca. De pronto todos sentimos algo extraño, el Maestro dijo: "tenemos una visita extraterrestre". Era una nave de otro planeta, redonda, achatada; sin saber cómo, entré en aquella nave, había 3 tripulantes. Eran jóvenes, pequeños, resplandecientes, nos mostraron la nave internamente y yo me sentía tranquilo, impávido por todo lo que vi y conocí. Este relato se encuentra en un capítulo completo en el primer libro Gnóstico, «El Matrimonio Perfecto o Puerta de entrada a la Iniciación», escrito por el V.M. Samael Aun Weor y que salió en Mayo de 1950, en Ciénaga. Esta obra fue catalogada como obra Kinder, más tarde se editó la actual y se suprimieron los ataques de la primera obra por orden de la Venerable Logia Blanca, se ampliaron todos sus capítulos. Se le suprimió el capítulo Platillos Voladores.

Se me dio orden de dibujar aquella nave interplanetaria y lo cumplí. Cuando dibujaba aquella nave tal como aparece en el libro: «Matrimonio Perfecto Kinder», mis hijos, pequeños entonces, Álvaro, Armando, Julio Cesar y Jorge, me rodearon y llenos de entusiasmo me preguntaban sobre esa nave: "Papá, ¿Cuándo la viste?, queremos ver una de esas naves, llévanos lejos para poder verlas"; estando en aquel diálogo con mis 4 hijos, en mi oficina que tenía en el mismo edificio donde vivía con mi esposa Dilia Esther, ella se dio cuenta y entró en la reunión, extrañada me preguntó: "¿Qué estas pintando?" y los 4 hijos al unísono contestaron: "son platillos voladores" y ella volvió a preguntar: "¿y eso qué es?" y los hijos respondieron: "naves cósmicas" y dirigiéndose a mi me preguntó: "¿y esas locuras para qué?" y le respondí que para un libro Gnóstico que iba a salir, "¿y quien lo escribe?" me pregunto y yo le respondí "el maestro Aun Weor". Estas noticias no solo la mortificaban, sino que también la asustaban al darse cuenta que nos estábamos saliendo del orden social. En tono austero me contestó: "yo me opondré a que publiques esos despropósitos". Yo me hable con el Maestro para enterarlo de la oposición de mi esposa y me contestó: "los Amados Maestros permitirán que ella vea esas naves para que acepte estas cosas que hoy no entiende".

Pasados unos meses le lleve 4 cometas a mis hijos, y ellos felices me pidieron que los llevara a la orilla del mar para volar sus cometas. Al sábado siguiente fuimos en un camión nuevo que teníamos, salimos con mi esposa y una hermana de ella, Rosario, quien fuera reina de belleza del Magdalena en uno de los concursos de Cartagena, y con nuestros hijos; escogimos la Ciénaga Grande, junto a Pueblo Viejo, eran las seis de la tarde, el sol se ocultaba, cuando mis hijos con sus cometas en el aire vieron sobre el cielo una nave cósmica y llamaron nuestra atención mostrando en el cielo: "Papá, la nave que tu dibujaste". Efectivamente era igual, la nave brillaba con luz intensa y botaba un chorro luminoso como de un kilómetro de largo; ese chorro era el timón direccional tal como había relatado en el capítulo Platillos Voladores del «Matrimonio Perfecto» del año de 1950.

Aquella visión me llenó de infinita alegría al igual que a mis pequeños hijos; el objeto pasaba sobre la ciudad de Ciénaga completamente despacio, lo vimos por un minuto, luego hizo un pequeño giro hacia la derecha y desapareció. Mis hijos me preguntaron: "Papá, ¿Por qué ha desaparecido?" y les contesté: "Pasó a la cuarta dimensión", "¿Y eso qué es?" me respondieron y yo les dije: "Una cuarta coordenada" y mi cuñada me dijo: "Con tantas locuras los va a volver locos a ellos también". Regresamos a la ciudad eran las seis y media de la tarde y ya oscurecía; ni mi esposa ni su hermana decían una sola palabra, quedaron mudas, aturdidas. Mi esposa jamás contó a nadie lo que vio, la cuñada menos.

Pasados alrededor de seis años refería a una amiga incrédula sobre el platillo que habíamos visto y ella respondió: "Si la señora Dilia afirma que es verdad yo lo acepto"; Dilia bajó la vista y al preguntarle yo dijo secamente: "Fue verdad". La señora cambió de inmediato y dijo: "Es claro que ella no lo va a dejar quedar mal, y Ud. no tiene porque obligarla", mis hijos llegaban en esos momentos y también dieron testimonio de lo que vieron y ella dijo: "Todos están locos ya". Los profanadores del Templo Interno (nuestro cuerpo), no aceptan la verdad ni con testigos.


Bueno, voy a dejar por aquí la cita de este valioso libro, puesto que el capítulo prosigue ya sin más alusiones al contacto extraterrestre. Comentar sólo que la última frase se refiere a los fornicarios. El velo de la niebla que nos tiene dormidos a la realidad se hace más espeso con la fornicación. Lamentablemente eso sólo se entiende cuando se conoce una sexualidad exenta del acto de eyacular el semen (centro de la gnosis misma harto explicado en los libros del maestro).

Volviendo al tema: hasta ahora tenemos dos testimonios y dos testigos del primer caso de contacto OVNI conocido.

Existe un relato de otro contacto vivido por el maestro en primera persona, que es frecuentemente citado por él en sus conferencias, aquí lo tenemos tal como fue narrado por el maestro en su conferencia: “ATRIBUTOS Y MISIÓN DE LOS EXTRATERRESTRES” (recogida bajo ese título en “el Quinto Evangelio”, página facsímil 1850 de la edición de diciembre de 2007), la conferencia entera no tiene desperdicio, pero por concisión, relatamos sólo este extracto:


Mucho se ha hablado sobre el Fenómeno Ovni y yo podría relatarles muchas experiencias, sin embargo, debo también relatar mis propias experiencias. Yo tuve contacto directo con Viajeros Intergalácticos, voy a relatarles el caso...

Hallábame en el DESIERTO DE LOS LEONES, Distrito Federal; de pronto, vi una nave que lentamente descendió en un claro del bosque. Movido por la curiosidad, me acerqué al lugar. Grande fue mi asombro (pues, entre paréntesis, no he perdido todavía la capacidad de asombro), al ver una nave esférica completamente y algo achatada, sostenida sobre un trípode de acero. Comprendí de qué se trataba...

Se abrió una escotilla y un hombre de mediana estatura, delgado, piel cobriza, ojos azules, amplia frente (que traía en su mano derecha un aparato desconocido para mí), descendió por una escalinata de metal también.

Tras de él venían otras tantas personas, la tripulación digo, siguiéndole. Es claro que me acerqué y le hablé, y me entendió. Pues, me asombró que al decirles:

Buenos días, señor... –Me contestaron también en correcto español–.

Buenos días.

Aquello fue más que asombroso, me dije: “¿Es posible que los navegantes del espacio conozcan los idiomas de la Tierra?” Me asombró...

En esos instantes sentí el anhelo de conocer otros mundos del espacio y hasta me agarré al trípode metálico sobre el que se sostenía la nave, y dije al capitán:

Quisiera que usted me llevara al planeta Marte.

¿Cómo dice usted, a Marte?

Sí señor, a Marte...

Ah, eso es allí no más –me dijo–. Es decir, Marte, para él, quedaba demasiado cerca, era tanto como ir a la tienda de la esquina. Me quedé nuevamente asombrado.

El capitán se citó a su gente y se dirigió hacia un lugar donde estaba unos troncos de árboles tendidos horizontalmente en el piso... Volví a rogarle, le dije:

Señor, soy escritor; me gustaría conocer otras civilizaciones del Cosmos para informar sobre esto a los habitantes de la Tierra. Me gustaría además traer pruebas (sean organismos vivos, o plantas, o máquinas o libros o lo que fuere), para convencer a los terrícolas; porque señor –le dije–, aquí, en nuestro mundo, los Terrícolas son escépticos en un ciento por ciento. No me creerían a mí nada de eso, si no les trajera pruebas; y no me lo creerían ni hincado, ni aún si llorara con lágrimas de sangre...

El capitán guardaba silencio. Se sentaron los de la tripulación sobre troncos de madera. Una vez que todos estuvieron sentados, sucedió que una de las damas (pues, venían dos damas entre ellos), de edad indescifrable, se puso de pie y dijo:

Si nosotros tomamos una planta que no es aromática y la colocamos junto a otra que sí lo es, es obvio que la que no es aromática se impregnará con el aroma de la que sí lo es, ¿verdad?

-página 1851-

Es claro –respondí–.

Pues, bien, lo mismo que sucede en los mundos: Mundos con humanidades que antes andaban muy mal, se fueron impregnando, poco a poco, con las radiaciones de los mundos vecinos y ahora andan muy bien; mas hemos acabado de llegar, aquí, al planeta Tierra, como usted ha visto, y con asombro vemos que aquí no sucede lo mismo. ¿Qué es lo que está pasando en este planeta Tierra?

La pregunta fue tremenda, reflexionando un poco le respondí:

Bueno, ésta es una equivocación de los Dioses...

Pero luego quise redondear un poquito mejor mi concepto y proseguí diciendo:

Así es el karma de los Mundos.

La dama asintió con una venia. La otra dama, también inclinó respetuosamente su cabeza en señal de aceptación del concepto; y todos los de la tripulación hicieron lo mismo.

Después, se pusieron de pie dispuestos a retirarse. Y volví yo (nuevamente con mi terquedad), a suplicarles por favor que me llevaran; se lo rogué al capitán, y hasta le supliqué. Mas todo fue inútil; se limitó a decirme:

En el Camino iremos viendo...

...La respuesta, porque sé que éstos no son Terrícolas y que cumplen su palabra de verdad.

...Entendí que debería mejorar todavía mucho... ..

Y observé el momento en que regresaba, nuevamente, al interior de su nave. Posteriormente, me retiré muy despacio para observar lo que pasaba. Vi el momento en que aquella nave giró sobre su eje y se levantó muy despacio, para desaparecer después velozmente a través del inalterable infinito...

Ahora comprendo, que en realidad de verdad, debe uno preparase psicológicamente para un viaje de esta clase.

Mucho se ha hablado sobre las Naves Cósmicas, unos creen otros no. Afortunadamente, ya la mayoría de los habitantes de la Tierra, aceptó la realidad de los PLATILLOS VOLADORES. Los ingleses oficialmente dieron su comunicado, dijeron: “No podemos negarlos, existen, pero como quiera que tienen una civilización tan adelantada y nosotros no estamos a su altura, naturalmente no podemos comprenderlos; y como no podemos comprenderlos, preferimos más bien, dedicarnos a nuestra civilización, a la conquista del espacio por nuestros propios esfuerzos, a ver si algún día llegamos”...

Así fue el comunicado oficial de Inglaterra. Hoy en día, negar los Discos Voladores equivale a ser necio. Se ha podido verificar la realidad en forma tan contundente que me parece que ya ningún astrónomo u hombre de ciencia en el planeta Tierra, se atrevería en verdad a negar la existencia de los Discos Voladores. Hoy, negar eso, significa ignorancia...


Hasta aquí la cita. En otras alusiones a este caso el maestro llegó a aclarar que los extraterrestres contactados en aquella ocasión no procedían de este sistema solar, sino que formaban parte de una expedición intergaláctica a la que le pareció insólito el estado en que estamos los humanos de este mundo tierra.

Esto sucedió presumiblemente justo antes o durante los primeros años de la década de los 70 del pasado siglo XX, cuando el grueso de los más significativos casos de avistamiento y contacto habían sido ya investigados y publicados (aunque mezclados con abundantes casos falsos que también se lanzaron a sembrar la duda). Sin embargo, después de 40 años el último párrafo -que para cuando se escribió reflejaba la sensación general-, no sólo ha perdido vigencia, sino que hasta las evidencias que entonces se dieron por suficientes hoy en día están puestas en entredicho. En parte le debemos ese resultado al buen hacer de la censura oficial, que por un lado oculta y por otro fomenta la intoxicación profesional de la opinión pública, (ojalá fuese solo el dicho de un discípulo de Samael que escribe de forma tendenciosa, pero es cierto, en todo tiempo, al que tiene el dinero y el poder para pagarlo no le faltan sofistas que le escriban la historia a su gusto, y es bien sabido desde antiguo que la gente común cree más en el precepto de lo dicho por un fulano con un título prestigioso que incluso en lo que ellos mismos han visto). Y en parte se lo debemos al hecho de que hoy día es ya escaso el interés de la prensa y del público en general en los avistamientos de OVNIS, -y no digamos ya en el contacto, que está totalmente desprestigiado- lo que hace que no tengan el eco que tuvieron los casos antiguos (digamos que aquellos primeros casos saciaron la curiosidad pública, pero chocaron con las dificultades que yo mismo mencioné pasar en mis carnes líneas arriba, todo lo cual es propio y natural de nuestra hipnosis colectiva).

Vamos a ver un último caso conocido con relación al contacto directo de Samael Aun Weor con los extraterrestres, este está recopilado en el capítulo 10 del libro de Oscar Uzcátegui Quintero: “El hombre Absoluto”. De este notable capítulo, titulado: “Samael Aun Weor y los extraterrestres”, que narra también el anterior contacto en el desierto de los leones (recogido en otra ocasión en que el maestro lo relató), tomamos únicamente el siguiente acontecimiento:


EL TESTIMONIO DEL DR. LOZANO

Entre los múltiples testimonios que sobre la enseñanza gnóstica han vertido numerosas personas que en su momento conocieron al Venerable Maestro Samael Aun Weor, citaremos el del Dr. Raúl Lozano, esposo de una de las hijas del Venerable.

Conversando en Roma (Italia) durante una gira que realizamos con la finalidad de dictar algunas conferencias sobre la doctrina del Maestro, pude obtener del doctor Lozano una muy interesante anécdota que le tocó vivir, un día cualquiera, al lado del Excelso y en ella interviene fundamentalmente el tema de la existencia de humanidades extraterrestres. Para que este testimonio sea lo más fidedigno posible, para nuestro lector, transcribiremos textualmente las palabras del señor Lozano en relación con la historia que nos atañe en este capítulo. Veamos:


«En una ocasión el Maestro Samael me regaló un librito, delgado, pequeño, que trataba sobre LOS PLATILLOS VOLADORES. Yo leí entonces aquél librito, el cual me pareció, por cierto, muy simpático, muy ameno. Posteriormente, un día de tantos, el Maestro me preguntó:

Bueno, ¿qué te pareció mi librito sobre los extraterrestres?... Yo respondí:

¿Quiere que le diga una cosa, Maestro? ¡La verdad es que, con todo respeto, debo decirle que yo no creo en eso de los extraterrestres!...

¡No digas eso! –me señaló inmediatamente el Maestro–. ¿Cómo se te ocurre decir eso?... ¡Eso no es correcto! –apuntó el Maestro enfáticamente–. Y añadió además: ¿Tú te crees una criatura exclusiva, única y electa del Universo?... Yo, entonces, bromeando un poco, le dije:

Pues, yo creo...

¡Te equivocas rotundamente!... ¡Te equivocas!, ¡no eres ninguna criatura exclusiva y selecta del Universo! Los extraterrestres existen –añadió el Maestro–. Y mientras aquellas cosas conversábamos, llegó la hora de cenar. Posteriormente, conversamos de otros tópicos y más tarde nos fuimos todos a dormir. Al día siguiente, el Maestro se me acercó para hacerme la siguiente pregunta:

¿Qué tienes que hacer mañana?

Pues, mañana es viernes y no tengo nada pendiente, contesté.

Entonces, ¿me quisieras acompañar mañana a las oficinas de correos?, ya que no tengo coche disponible para trasladarme –inquirió el Maestro–.

¡Sí, como no!, ¡claro que sí! –le respondí al Maestro–.

Así, efectivamente, aquel viernes nos dispusimos y nos fuimos al correo, llegamos al centro de la ciudad y nos dirigimos hacia el edificio de correos a través de la Avenida 5 de Mayo. A veces caminábamos rápido y mi persona iba llevando consigo su maletín o portafolios con el que acostumbraba recoger la correspondencia que recibía de sus discípulos.

De repente, veo venir por la misma acera un hombre corpulento, de unos dos metros de estatura y para mi asombro este hombre se detuvo en seco ante nosotros.

Inmediatamente, el Maestro saludó a aquel personaje diciéndole:

¿Qué tal “mano”, cómo estás? Y el hombre le respondió:

Pues muy bien...

Después sobrevino algo muy extraño y es que cuando el Maestro extendió su mano para estrechar la de aquel personaje, al momento de estrecharlas, se oyó una especie de ruido similar al que produce un cable eléctrico cuando se roza con una superficie metálica.

Es un sonido semejante al que producen esos pequeños aparatos eléctricos utilizados hoy por los establecimientos comerciales y que sirve para electrocutar las moscas.

Cuando aquello sucedió, observe las manos del Maestro y del hombre aquél, para ver si saltaban chispas o algo por el estilo. En vista de que no vi nada, pensé entonces que quizás aquel ruido que había escuchado era uno de los miles que se oyen en las calles producidos por los vehículos que por allí transitan.

Curiosamente, además, me sorprendió mucho el hecho de que cuando el Maestro me presentó ante aquél extraño amigo, yo estiré mi brazo para estrechar también su mano, como signo de educación, y el hombre en cuestión me dejó con mi brazo estirado, negándome el saludo y llevando sus manos hacia atrás, a la altura de la cintura. Ante esta situación, pensé para mis adentros: ¡Vaya, vaya..., que mal educado es este señor, que no responde ni al saludo!... Tan sólo se limitó a decirme:

¡Mucho gusto, joven! Acto seguido, el Maestro le habló al personaje para decirle:

Bueno, pues no se te olvide en lo que quedamos, nos vemos esta noche, ¿correcto?

De ninguna manera, Maestro, ¡no se me olvida!, ¡estoy pendiente de eso! Nos veremos hoy en la noche, donde hemos quedado –acotó el señor aquél–.

Pasaron unos instantes y al momento de despedirse ambos, el Maestro y este extraño hombre, volvieron a extender sus brazos con la intención de estrechar sus manos y en tales momentos me propuse fijarme detenidamente, para observar si se repetía el fenómeno ese del ruido eléctrico y..., nuevamente volvió a escucharse esa especie de toque eléctrico, sin chispas, claro está. Volví, por mi parte, a ofrecerle mi mano al personaje y otra vez me la rechazó concretándose a decirme:

¡Muy bien, joven, hasta pronto!

Luego, cuando comenzó a marcharse aquel hombre, el Maestro mirándome fijamente me dijo:

¿Qué te pareció mi amigo?...

Pues, francamente, muy mal educado –le contesté–.

¿Ah, sí?, ¡pues ahora vas a ver! –repuso tajantemente el Maestro–. Y añadió: ¡Has conocido a un EXTRATERRESTRE! ¡Mira! ¡Mira!... Y señalándome hacia donde iba el hombre aquél, pude observar que el personaje que habíamos tenido delante de nosotros, caminaba traspasando los volúmenes de gentes que iban y venían por la acera, sin que las gentes se percatasen en lo más mínimo. El gigante aquél caminó hasta que se nos perdió ya de vista, dejándome a mí, en particular, profundamente asombrado.

Seguidamente, el Venerable, dirigiéndose a mí, me comentó:

¿Ves?... Por incrédulo te demuestro que sí existen los extraterrestres...

Pues, Maestro, por un momento pensé que ese señor era muy grosero –le referí al Venerable–. Y entonces el Maestro añadió: —Pues, mira, si este hombre te hubiese dado su mano, te hubiera electrocutado, ya que no hubieras soportado la carga eléctrica que posee...

Cuando finalizó todo aquel suceso, francamente, me quedé cavilando largo rato y no podía dejar de estar asombrado ante lo que habían visto mis propios ojos. De este modo, el Maestro, inmerecidamente, me quiso dar un testimonio trascendental a fin de que brotara en mi persona la fe consciente en todos estos estudios, cosa que le agradezco y le agradeceré siempre. Éste y otros testimonios que recibí de él, a lo largo de los años que pude conocerle, me han incentivado toda la vida en la búsqueda interior».

Con estas palabras terminaba el doctor Lozano aquel hermoso relato que pone en evidencia la energía superior que circulaba por la anatomía del Venerable, toda vez que él, en cambio, podía saludar tranquilamente al susodicho EXTRATERRESTRE».


Con esto último, creo haber dado ya al lector indicios suficientes de la exclusiva naturaleza del contacto con extraterrestres del maestro Samael Aun Weor.

Algunos discípulos directos del maestro Samael han tenido también contactos, pero entre todos, me gustaría destacar a Luis Fernando Moyá, que además de ser contactado, se ha preocupado de divulgar la gnosis con férreo apego a la enseñanza original y que sigue trabajando sobre sí mismo e instruyendo a otros.

Recientemente y a solicitud mía, me ha concedido la autorización para difundir sus experiencias en esta página y es para mi un gran honor presentar sus libros y conferencias que estimo de gran valor tanto testimonial como doctrinario.

En primer lugar recomiendo al visitante que escuche esta conferencia emitida por radio koradi en Agosto de 2010: “Intraterrestres y Extraterrestres” y lo tome como el testimonio directo de un testigo. En cuanto a sus libros, existe en relación al tema uno donde narra sus experiencias con extraterrestres y recopila lo enseñando por el maestro al respecto, su más que elocuente título es: “¡ALERTA!: TODOS LOS MUNDOS ESTÁN HABITADOS”. El total de la obra que este autor ha puesto a libre disposición del público puede obtenerse en su sitio web.


ABDUCCIONES

Veamos ahora qué nos dice el maestro Samael Aun Weor sobre las abducciones, recurriré para ello a cierta cita de una conferencia recopilada en “el quinto evangelio” bajo el título: “Compendio de verdades esotéricas” (página 2429):


D. Maestro, se sabe que los seres Extraterrestres están sacando de aquí a gente para llevársela a otros mundos. ¿Será con el fin de Autorrealizarlos allá o de intercambiar semilla?

M. Pues, la cruda realidad de los hechos es que algunos terrestres están siendo llevados al espacio, PARA SER ESTUDIADOS en los laboratorios de ciertas Naves Cósmicas. Se les está estudiando, debido a que estos terrícolas son seres muy raros, que han causado la curiosidad en todo el cosmos POR LO EXTRAÑO DE SU PSIQUIS.

Los terrícolas son gentes dormidas, dormidas..., porque se hallan en un estado de hipnosis colectiva. No tienen un sueño normal de la Conciencia, sino anormal, se trata de gentes que están hipnotizadas: hipnotizadas por ciertas fuerzas, hipnotizadas por la Serpiente Tentadora del Edén. Y como quiera que viven en un estado sonambúlico tan extraño y reaccionan en forma tan rara, han llamado la atención dentro del cosmos.

Los mismos terrícolas son sacados de las ciudades, de los campos, y llevados a las Naves Espaciales del Cosmos; allí en laboratorios se les ha estudiado, y luego se les trae como objetos de curiosidad, otra vez, y se les deposita en el lugar donde se les tomó. Son muy raros los terrícolas, los habitantes de la Tierra, demasiado extraños para todo el Cosmos, anormales en un mil por ciento.

De manera que...


La cita trunca aquí porque se le pregunta al maestro por otro tema.

Para ampliar un poco más la cuestión de las ABDUCIONES tendremos que seguir por unos derroteros del todo inquietantes sobre el motivo y origen de la presencia extraterrestre, pero adelantándonos a los motivos, digamos de una vez que la mayoría de tales abducciones tienen relación con los experimentos que los dioses hacen para crear la sexta raza raíz de este mundo (esto sé que resultará demasiado para quien no haya oído antes hablar del tema, pero lo cierto es que nuestra humanidad actual llega a su fin y otra en reemplazo se está preparando con la mejor semilla de nuestros cuerpos y las mejores de nuestras almas).

Lo siguiente está tomado de la ya citada conferencia titulada: “ATRIBUTOS Y MISIÓN DE LOS EXTRATERRESTRES” (Quinto Evangelio, página 1851) y sembrará muchas dudas tanto a lectores para los que es una novedad como a estudiantes gnósticos con muchos años dedicados a la enseñanza. Debe ser sin duda el texto más corto en que el maestro toca todos los elementos que permiten comprender el asunto extraterrestre, pero por escueto sabe a poco si no se entienden todos los extremos que menciona. Tarea que sólo me es posible abordar en forma de libro extenso, con sendas explicaciones y pormenorizares que me he ido barruntando durante muchos años y que todavía siguen sin ser suficiente, pero que sin embargo son algo necesario si queremos hacer accesible al público el mensaje del maestro y permitirle la caridad de que llegue a darse cuenta de que lo que dice no son majaderías sin fundamento alguno.

Yo antes pensaba que cualquiera podía si le interesaba este tema llegar a saber todas esas cosas que cabe explicar en torno al asunto para clarificar lo que el maestro dice, pero ahora reconozco que esto no es así. Las personas somos demasiado ignorantes, pero además estamos demasiado engañadas por auto-erigidos dañinos que ni saben de qué hablan ni les interesa, pero que se afanan en aplastar el testimonio de otros sólo porque a ellos no les cuadra en su limitado modo de ver las cosas.

Juan José Benítez, que como ufólogo ha sufrido en sus carnes muchos años este tipo de ignorancia razonada, escribe en su libro: «la quinta columna», un párrafo que nos viene “al pelo” (página 66):

El honor y la vergüenza -decía Pope- no son inherentes a ninguna condición. Y yo digo más: parafraseando a Píndaro: prefiero a esos sencillos hombres del mar o del campo, que han fraguando su sabiduría en las cotidianas lecciones que otorga la naturaleza, que a los engreídos de ciudad que todo lo han aprendido en los libros. La credibilidad de un testigo ovni -por centrar la cuestión- puede oscilar a causa de múltiples vientos, pero nunca en principio porque aparezca vestida de pana o tocada con boina. Quienes desconfían de entrada de esos “aldeanos” por el mero hecho de que su barniz cultural sea más endeble, deberían leer las «memorias» del cardenal de Retz, en ellas aparece una frase lapidaria: “Más frecuentemente nos engaña la desconfianza que la confianza.

Y ya sólo con el anuncio de continuar en un libro -que al fin publicaré en esta misma sección- cuantas alegaciones precisa lo que sigue a continuación, cierro esta introducción al fenómeno OVNI con la siguiente cita del maestro Samael ya mencionada. En ella están mentadas todas las claves del asunto. En ella está condensada la verdad:


Mis amigos: Ahora, nos viene a la mente ciertos interrogantes. ¿Con qué objeto nos visitarían los EXTRATERRESTRES? ¿Para qué? Hay casos que asombran... En el Brasil, por ejemplo, se dio un acontecer que fue bastante extraño: Cierto campesino que estaba trabajando su tierra, fue de pronto tomado por fuertes brazos y conducido al interior de una Nave Cósmica; se le encerró dentro de una recámara después de habérsele examinado en un laboratorio; en tal laboratorio se estudió su sangre, la calidad de su sangre.

Satisfechos aquellos científicos con la calidad de su sangre, le metieron en una recámara donde había una cama; una dama entró posteriormente a la recámara (según afirma aquel campesino, dicha mujer no tenía cejas y sus ojos eran oblicuos como los de los chinos), le sedujo sexualmente y luego efectuó la cópula con él. Posteriormente, le sacaron de la nave, le dejaron al lugar y la nave partió a través del espacio.

¿Objetivo? ¿Para qué?, ¿Por qué se le examinó la sangre?, ¿Por qué se le obligó a tener contacto sexual con esa mujer? ¿Qué pasa en todo eso? Vale la pena que nosotros nos volvamos más reflexivos y tratemos de inquirir, de investigar...

Sabemos que en estos instantes de crisis mundial y de bancarrota de todos los principios, un evento terrible nos amenaza: Quiero referirme ahora a aquel gigantesco planeta que lleva el nombre de “BARNARD I”2.

Barnard, el astrónomo que lo estuvo observando y que cree que lo descubrió... Digo que “cree que lo descubrió”, porque ya tal planeta había sido anunciado por NOSTRADAMUS en plena Edad Media. Yo mismo, en muchas de mis obras ya había hablado sobre ese mundo. De manera que el Sr. Barnard, eminente astrónomo, no fue realmente su descubridor, pero sí lo bautizó con ese nombre y así lo denominan ahora los hombres de ciencia.

Viaja tal planeta a velocidades extraordinarias; pertenece a un lejano Sistema Solar. Me refiero en forma enfática, al SISTEMA SOLAR TYLAR.

Tiene una órbita formidable y de acuerdo con los cálculos matemáticos que se han venido realizando en los distintos observatorios del mundo Tierra (tanto en las Filipinas como en Londres, tanto en Londres, como en el Palomar, etc.), dicho mundo viene hacia la órbita de la Tierra; es gigantesco: seis veces más grande que Júpiter; miles de veces más grande que el planeta Tierra.

Pronto estará cerca tal titán de los cielos...

Como quiera que trae algunos peligros muy graves para el mundo Tierra, los astrónomos se han esmerado en sus MAPAS COSMOLÓGICOS; uno de esos mapas trazados por los observatorios, lo tenemos en nuestra Asociación Gnóstica de Estudios Antropológicos y Culturales, lo tenemos en la casa matriz.

Con tal mapa, hemos podido verificar que el planeta Tierra recibirá los principales efectos del acercamiento de aquel mundo, y secundariamente serán afectados Marte, Urano y Júpiter.

Cuando ya aquel mundo esté muy cerca a nuestra Tierra, como quiera que es una masa gigantesca, atraerá magnéticamente hacia la superficie de la Tierra, al fuego líquido que existe realmente en el interior del mundo. Entonces brotaran volcanes por doquiera, acompañados de terribles maremotos y grandes terremotos...

En instantes en que digo esto, me viene a la memoria lo que dijeron los NAHUAS: “Los Hijos del Quinto Sol (haciendo alusión a nosotros), perecerán por el fuego y por los terremotos”...

Así que lo que ellos dijeron tiene una base muy real: Obviamente, el fuego líquido circulará por la costra terrestre y quemará todo aquello que tenga vida. Así se cumplirá la profecía de los MAYAS para el KATÚN-13; también se cumplirán así las profecías que MAHOMA, en el CORÁN, hace para el Katún-13 (aunque él no diga la palabra “Katún-13”).

En realidad de verdad, los hechos hablarán por sí mismos, y cuando aquel mundo se acerque demasiado a nuestro planeta Tierra, después del Gran Incendio Universal, es obvio que deberá provocarse una REVOLUCIÓN DE LOS EJES DE LA TIERRA: Los Polos se convertirán en Ecuador, el Ecuador en Polos; los mares cambiarán de lecho, y los continentes actuales se sumergirán entre el fondo de las aguas...

Ese será el final de los Hijos del Quinto Sol, como dijeron los Sabios de Anáhuac, cuando presentaron, o cuando hablaron sobre la Piedra Azteca, la Piedra Solar (“El Calendario”, al que me refiero).

Estamos hablando sobre hechos y también estamos analizando profecías de Anáhuac...

Bien, entonces podemos deducir, como consecuencia o corolario, que en estos instantes estamos siendo auxiliados por los Extraterrestres. Más de una catástrofe atómica habría ya sucedido en Estados Unidos o en Rusia, si no hubiesen los Extraterrestres venido en nuestro auxilio.

Mas, ¿cuál es el recibimiento que se le hace a los Extraterrestres? A la vista salta: Hace poco, dos naves volaron sobre territorio de los Estados Unidos, provenientes del espacio estrellado. De inmediato, los aviones de la Fuerza Aérea corrieron a su encuentro armados con cohetes y ametralladoras.

Una de las Naves Cósmicas partió hacia el infinito, la otra descendió suavemente sobre una torre de la energía eléctrica, fue entonces cuando se produjo el APAGÓN DE NUEVA YORK.

Se logró fotografiar a los dos naves (tanto a la que partió para el espacio infinito, como a la que se posó sobre la torre de la energía eléctrica). Con esto, los Extraterrestres, dieron una prueba de su poder.

Los generales de los Estados Unidos de Norteamérica exclamaron: “¡He ahí el talón de Aquiles de los Estados Unidos!”.... Realmente no es posible en modo alguno que Estados Unidos movilice sus defensas si le falla la energía eléctrica.

Si un puñadito de Hombres había paralizado a la poderosa nación norteamericana (tan sólo unos pocos Hombres, fueron necesarios para vencer a los Estados Unidos), ¡cuán poderosos son en verdad los Extraterrestres!...

Ciertamente nosotros, los Terrícolas, estamos demasiado atrasados. Cuando aprendíamos los primeros rudimentos de matemáticas, ya los Extraterrestres habían conquistado el Espacio y viajaban a través del Infinito.

Y sin embargo, somos tan atrevidos que en vez de recibir a esos Señores del Espacio con verdadero amor, con verdadera dignidad, les recibimos a balazos. Esto nos está indicando que somos todavía bárbaros en el sentido más completo de la palabra.

Muchos se dirían: “Bueno y entonces si ellos son tan Sabios y nosotros tan atrasados, ¿por qué no vienen a civilizarnos y aterrizan? (…) O en el Zócalo de México o en cualquier pueblo, ¿por qué corren, por qué se van, por qué se ocultan, qué les pasa?”...

Yo, a mi vez, les preguntaría a ustedes los siguiente: ¿Qué harían ustedes si andando por una selva del África o del Amazonas, se encontraran de pronto con una tribu de caníbales? Huirían, ¿verdad?

No me parece que a ustedes les gustaría que los “rostizaran”, y que después sirvieran para el banquete. Ustedes tratarían de salvar el pellejo a como diera lugar.

Y si llevaran armas, llevaran ametralladoras, ¿qué harían? No me parece que ustedes se guardarían las armas; tengo entendido que echarían plomo a diestra y siniestra desesperados, y que acabarían de una vez y para siempre con toda la tribu; y que además, por último, cantarían victoria, ¿verdad? ¡Eso harían! ¿O guardarían acaso ustedes las ametralladoras? Es obvio que no.

Bien, en una situación similar se encuentran los Extraterrestres: O huyen de nosotros los bárbaros Terrícolas o nos destruyen. Pero como no son Terrícolas, no son asesinos; y prefieren retirarse antes que hacernos daño.

Obviamente, quienes han conquistado el Espacio, tienen que poseer armamento poderoso (…) batallón del ejercito formado. Una Nave Cósmica descendió ante el ejército. Posiblemente el capitán quiso, de una vez y para siempre, entrar en relaciones amistosas con los terrícolas. Tal vez pensó que nosotros éramos mansas ovejas, que les recibiríamos con los brazos abiertos, que les llevaríamos a cenar, y que por último les daríamos su “nieve de limón”, pero se equivocó el capitán.

El sargento de aquel batallón ordenó: “¡Fuego contra esos malvados, fuego!”... El capitán no hizo sino hacer funcionar una lámpara muy extraña, y un rayo azul paralizó las armas y paralizó también los brazos de esos bárbaros de la Tierra. Nadie pudo disparar un solo tiro ni moverse siquiera; y tranquilamente hizo un saludo a los Terrícolas (mientras les tenía paralizados brazos y piernas), subió a su nave y se perdió en el espacio.

Los del batallón quedaron asombrados. Pudieron luego ya caminar tranquilos, mover sus brazos; no habían recibido ningún daño. Si fueran tan perversos los Extraterrestres, habrían acabado hasta con el último soldadito del batallón; mas sólo se propusieron defenderse sin hacer daño.

¿Ustedes no procederían en la misma forma, verdad? Si ustedes se encontraran ante una tribu de caníbales y ustedes armados hasta los dientes, les aseguro que ustedes no serían tan mansos como para no hacer uso de esas armas.

Pues bien, los Extraterrestres han demostrado dos cosas: primero, Inteligencia; segundo, Poder. Sin embargo, me atrevo a decir que han demostrado también un tercer factor: Amor; pues no nos han causado ningún daño.

Cierto hombre que fue llevado al planeta VENUS, se quedó asombrado cuando le hicieron una demostración. Los habitantes de Venus colocaron un pequeño aparato ante un cerro y le dijeron: “¡Observa!” Apretaron un botón y aquel cerro cayó todo hecho pedazos, se desmoronó. Dijo luego: “Si nosotros les enseñáramos a los habitantes de tu mundo Tierra, el uso de estos aparatos, cometerían crímenes espantosos, por eso preferimos callar”...

Así, mis queridos amigos, que vale la pena que tratemos nosotros de eliminar la barbarie que cargamos en nuestro interior: La ira que nos hace tan monstruosos, el odio abominable, el egoísmo sin límites, el miedo, porque todos los habitantes de la Tierra están cargados de miedo: Se arman por miedo, hacen guerras por miedo. ¿Creen ustedes acaso que un hombre llevaría pistola al cinto sino tuviese el temor de que alguien le atacara? ¿Creen ustedes que una nación se armaría con bombas atómicas si no temiera el ataque de otras naciones? Obviamente, el miedo es la causa causorum de muchos graves errores. El hombre que no tiene miedo no necesita llevar pistola al cinto; la nación que no teme no necesita armarse. El miedo nos hace verdaderamente criminales, en el sentido más completo de la palabra...

En estos momentos de crisis mundial, cuando el planeta Barnard I se acerca a nuestro mundo, en vísperas del Gran Cataclismo, y en instantes en que las naciones se arman febrilmente para la guerra, los Extraterrestres quieren ayudarnos y si nosotros les recibiéramos con los brazos abiertos, cambiaría totalmente el curso de la historia, comenzaría, en verdad, una edad floreciente sobre la faz de la Tierra. ¡Hasta aquí mis palabras!... [Aplausos].

Discípulo. ¿Qué se mide, según la medida “Katún” de los Mayas, a nuestro tiempo, Katún-13, a nuestro tiempo?

Maestro. Con el mayor gusto daré respuesta a esa interesante pregunta. El KATÚN-13 es muy importante. Recuerden ustedes que nuestro Sistema Solar tiene 13 MUNDOS; y eso se les hará raro a ustedes, pero los voy a mencionar: primero, Tierra; segundo, Mercurio; tercero, Venus; cuarto, Sol; quinto, Marte; sexto, Júpiter; séptimo, Saturno; octavo, Neptuno; noveno, Urano; décimo, Plutón; onceavo, Vulcano; doceavo, Perséfone; y treceavo, Clarión.

Los científicos, hoy por hoy, están empezando a captar las vibraciones de Vulcano, el onceavo, pero deben avanzar un poquito más hasta que capten las vibraciones de Clarión.

Esos 13 Katunes guardan relación con los 13 Mundos, y también guardan relación con los 13 CIELOS de que hablan los códices de nuestros antepasados de Anáhuac.

Grandes Sabios han dicho que “el mundo fue creado un 13 de Marzo”. Y es que, en realidad de verdad, cada raza se divide 13 TIEMPOS. Obviamente, esos 13 Tiempos deben dividirse matemáticamente en 13 pedazos de el GRAN DÍA SIDERAL, que tiene 25.968 años.

De manera que los 25.968 años deben dividirse por 13 y sacar el correspondiente resultado.

Conclusión: 13 partes de un Día Sideral que consta de 25.968 años.

Cada uno de los 13 Katunes guarda relación con los 13 Mundos; también guarda relación con los 13 SEPHIROTHS de la Kábala y los 13 CÍRCULOS DEL ABSOLUTO; guarda relación con los 13 PLANETAS del Sistema Solar (como son 13 partes del GRAN AÑO SIDERAL de 25.968 años).

Así que, en realidad de verdad, todas las profecías que se han hecho en relación con los 12 Katunes que han ido pasando, se han cumplido matemáticamente; y aguardan los Mayas la última parte, la treceava: El 13 Katún. Se le preguntó a un anciano Maya:

¿Tú hijo lo verá? Respondió:

No, mi hijo no lo verá.

¿Tú nieto lo verá? Respuesta:

Sí, mi nieto lo verá.

Regresé ahora, hace poco, de Palenque, donde estuve en contacto con alguien que estudia bajo la dirección de ciertos Sabios Mayas... Quienes se atrevan a decir que los Mayas fueron unos ignorantes, que no sabían astronomía y etc., etc., etc., demuestran que, verdaderamente, no conocen nada de antropología.

Todavía, hoy en día, los Mayas continúan con sus conocimientos matemáticos y astronómicos; prosiguen en sus estudios, nada los ha podido detener, ni siquiera la bota de los conquistadores.

¡He dicho! ¿Alguno otro quiere preguntar algo? [inaudible] cumplió. Llegó el día en que también fueron llevados...

Pero, ¿cómo hizo el hombre de nuestra narración, para poder entablar contacto directo con los habitantes de Ganimedes? Nosotros estuvimos inquiriendo, investigando, y llegamos a la conclusión de que este hombre se concentraba diariamente en tal planeta, en tal satélite hasta que al fin, tuvo la respuesta...

Si a ustedes llegara a interesarle esta cuestión del Misterio Ovni, si ustedes se dedicaran diariamente a CONCENTRARSE EN GANIMEDES, llevando una CONDUCTA RECTA diariamente, podrían obtener, después de cierto tiempo, la respuesta.

En Ganimedes, los habitantes de aquel satélite tienen una especie de receptores especiales que captan las ondas mentales y las analizan. Cuando se dan cuenta de que quien las emite lo hace sinceramente y no simplemente por diversión o curiosidad, se interesan por él, y tarde o temprano le visitan.

Así que les doy una clave maravillosa y práctica para entrar en contacto directo con Ganimedes. No olviden que la Fuerza Mental existe, ya ha podido ser medida en forma de microvoltios.

Estos tipos de ondas se han visto que salen del neopadium del cerebro. No hay duda de que son muy veloces y viajan a través del espacio. Si las dirigimos hacia Ganimedes, podríamos obtener una respuesta favorable.


Hay mucho que comentar casi a cada frase del texto anterior, y desgraciadamente a día de hoy no tengo todas las claves que me gustaría ofrecer, de modo que aún tardaré en hablar del mapa que menciona el maestro, el cual fue hallado al parecer en las páginas de una revista científica de la UNAM de 1972 (aún no he podido certificar esta información pues es preciso buscar en la hemeroteca de la UNAM y no conozco ni el título de la revista), y también me gustaría clarificar aquella cuestión de las menciones de Hercólubus (a veces como Hercóbulus) por autores anteriores al maestro o de evidencias modernas de la presencia de Hercólubus, pero entretanto el lector puede conocer los testimonios de los contactados y aprender algo acerca de cómo conseguir por uno mismo el contacto. En el primer enlace se incluyen todos los testimonios directos de los contactados en su idioma original y las traducciones al español que he podido reunir, el segundo contiene la información necesaria para intentar el contacto.


sumario de secciones


1Cuando digo aquí Dios, no me refiero a una figura patriarcal “que desde su trono de tiranía lanza rayos y truenos contra este triste hormiguero humano” (como decía el maestro), me refiero a la huestre creadora de los Elohim, al ingente número siempre creciente de Dioses y Diosas, a lo que se llama: “el demiurgo gnóstico” (y al usar esta palabra, por favor olvide el lector toda la carga peyorativa que los gnósticos de forma le han dado a ese término: ya que fueramos nosotros como esos Elohim, en modo alguno podemos despreciarlos, al contrario: necesitamos adorarlos, buscar su amistad, etc.).

2Es frecuente atacar estas afirmaciones del maestro alegando que el planeta en cuestión es la llamada “estrella de Barnard”, que después de Alfa Centauri es la estrella más cercana al Sol (5,9 años-luz) y se mueve hacia nosotros a la velocidad aproximada de 110 km/s, por lo que se calcula que dentro de unos 10.000 años se acercará hasta 3,8 años-luz (es decir: será la más cercana). Esta enana roja con el movimiento propio más rápido detectado nunca en una estrella fue descubierta por Edward Emerson Barnard (1857–1923) en 1917, pero Barnard también descubrió y puso su nombre a otros cuerpos celestes. En la década de 1880 se recompensaba el descubrimiento de cada nuevo cometa con una prima de 200 dólares: Barnard descubrió un total de ocho (invirtiendo ese dinero en la construcción de una casa para su esposa). Ya como astrónomo profesional descubrió entre otras cosas la quinta luna de Júpiter, el pequeño satélite Amaltea. Con el tiempo su fama como observador escrupuloso le llevó a trabajar para la Universidad de Chicago (1895), pudiendo acceder al Observatorio Yerkes en donde pudo efectuar observaciones y estudios con el mayor telescopio del mundo de la época, el gran refractor de 101 cm de abertura: nada más ser instalado descubrió una estrella compañera de Vega la noche siguiente a su montaje (20 de mayo de 1897). Los éxitos de este astrónomo siguen en larga lista, entre ellos el aludido y desconocido hoy BARNARD I (Barnard uno, típico nombre de un planeta recién descubierto a primeros del siglo XX -típico en el sentido de que es el nombre del descubridor seguido de un número en orden creciente a los descubrimientos del mismo tipo-, si hubiese encontrado 2 planetas antes de él, este sería BARNARD III -Barnard tres-, (si fuese una estrella el nombre estaría seguido de letras griegas en vez de números romanos). A día de hoy no hay nada publicado sobre ese misterioso planeta BARNARD I, antes bien la referencia se desdibuja porque otro astrónomo llamado Piet Van de Kamp pasó toda su vida estudiando posibles planetas alrededor de la “estrella de Barnard” y anunció los nombres de los planetas BARNARD I y BARNARD II -planetas que no fueron confirmados posteriormente aunque aún hoy no se descartan-, pero usando esta vez como nombre el de la estrella a la cual orbitan. En cuanto al BARNARD I descubierto por Barnard, nada circula hoy día, si el descubrimiento existió, está silenciado. Y dicho esto, dado que en cada frase de este texto haría falta una cita como esta o mayor, emplazo al lector curioso a próximos trabajos en esta misma página.