El Misterio del Áureo FlorecerSamael Aun Weor, 1971

COMENTARIOS ACERCA DE LA EDICIÓN:

Como puede apreciarse a la vista del pdf facsímil que contiene las páginas del original impreso, el libro salió con abundantes defectos de impresión en esta primera edición, no obstante no ha resultado forzado ni artificioso subsanar estas deficiencias y ahora se puede disfrutar de la versión original del texto en forma tan válida como en la mejor de las ediciones modernas.

COMENTARIOS ACERCA DE LA ENSEÑANZA CONTENIDA EN ESTE LIBRO:

Este es el primer libro del maestro donde se aborda de forma radicalmente nueva en el transcurso de su obra el problema de la eliminación del yo.

El auxilio del poder sexual en este trabajo de la eliminación del yo es algo tan radical y definitivo que después de entender esta obra esotérica confieso que mi visión estratégica de qué hacer para prosperar en este camino cambió profundamente.

Cuando uno aborda el estudio del esoterismo desde la perspectiva de la iniciación, vislumbra un enfoque práctico cuyo libro culminante o que mejor lo expone es: “el matrimonio perfecto”.

Este enfoque del matrimonio perfecto afrontado sin tener en cuenta el problema de la eliminación del yo es muy duro, muy exigente de ciertos valores en el aspirante, se tiene que contar con buen karma y una buena porción de esencia libre para encarar tal enfoque (no obstante ha de hacerse el intento para poder entender).

Afortunadamente, cuando ya metido en materia se llega a afrontar el terrible problema de la eliminación del yo, ese enfoque previo cambia para mejor con la luz arrojada por este libro, pues el uso del sexo para la eliminación del yo exige menor disciplina que la iniciación y emancipa de forma muy acelerada la conciencia (eso se lo debemos al maestro, no en vano un discípulo directo ha dicho: "Nunca se está más cerca de la Auto-Realización que cuando se está junto al 5to. de los Siete... Y nunca se está más cerca del Abismo que cuando se está junto al quinto de los siete...". Ese es un buen resumen de la diferencia que marca tener a Samael Aun Weor por maestro. Y tal como se dice en este libro del misterio del áureo florecer:

Todo este ritual del PANCATATTVA libera al héroe de todo pecado; ningún tenebroso puede resistirle; se le subordinan los poderes terrestres y supraterrestres y camina por la tierra con la conciencia despierta.

Temido por todos los Demonios, vive como Señor de la Salvación en completa bienaventuranza; escapa a la ley del renacimiento, pues a través de largos y terribles trabajos de Magia sexual, ha utilizado el formidable poder eléctrico de Eros, no para satisfacciones brutales de tipo animal, sino para reducir a polvo al YO PLURALIZADO.

En tales frases se encierra todo el valor inestimable de la enseñanza entregada en este libro, pero también en esta otra, a efectos de poder realizar lo anterior de forma práctica:

EL MISTERIO DEL ÁUREO FLORECER DICE: “Purifica el corazón, limpia los pensamientos, ataja los apetitos y conserva el semen”.

Así pues comprendiendo las sencillas claves entregadas en este libro y comprendiéndonos a nosotros mismos, llegamos, por medio de la aplicación práctica de estas claves, a romper el estancamiento que supone tratar de alcanzar la iniciación sin abordar el problema de corregir la propia indignidad y miseria.

Confieso francamente que yo no voy donde la mujer cuando advierto que no voy a poder afrontar con pleno éxito el ritual por falta de compresión o de concentración.

Pero milagrosamente ese momento sombrío es seguido por otro en que “se enciende la bombilla”, y ya comprendido el defecto y perfectamente concentrado voy donde la mujer a verificar el ritual pancatattva (este tema de ir unas veces sí y otras no como que tiene un poco mosqueada a la mujer en cuestión, sin embargo así, huyendo de todo enfoque mecánico, voy trabajando efectivamente).

Cuando cualquier persona está bajo la influencia de otra persona de carácter más dominante que el suyo, experimenta la sensación inconfundible de verse amedrentada, coaccionada o condicionada por la persona de carácter más fuerte. Y ese es un fácilmente reconocible origen de muchas tristezas y aflicciones en la vida horizontal.

Pues bien, yo declaro solemnemente ante los estudiantes de la gnosis que leen estas líneas, que la falta de alegría, la falta de plenitud, el agobio y pesar que sentimos en nuestra conciencia se debe a la presencia en nosotros del yo pluralizado. Cada yo demonio ejerce sobre nuestra conciencia la presión que cualquier persona intolerante puesta en nuestra vida ejercería. Lo malo es que no vemos a tan funesto artífice si no es con el sentido de la auto-obervación psicológica.

Cada yo es taimado, cruel, inmisericorde, dispuesto y predispuesto a que para su satisfacción mezquina y limitada, nuestra suerte se decida fatalmente. Es el enemigo secreto en la práctica, o más exactamente la manifestación viva del enemigo secreto.

Aquel que lleve a la práctica el ritual pancatattva repetidamente con voluntad quebranta a estos enemigos íntimos. Cuando está sólo, ya no está mal acompañado por todos estos funestos personajes tenebrosos previamente comprendidos, porque o bien la divina madre los ha eliminado, o ellos sabiendo el peligro que corren se han camuflado y tratan de pasar inadvertidos. Ya no se encuentran para nada cómodos como antaño, campando a sus anchas sabiendo que pasan inadvertidos a nuestra conciencia, por contra, ahora son ellos los que tienen que esconderse... Así despierta uno inevitablemente y queda en condiciones de afrontar el nacimiento segundo que es la iniciación esotérica. Así puede uno darse el lujo de frecuentar en persona a los dioses sin provocar que estos le nieguen su amistosa presencia. Así nos convertimos en héroes a los que el mal no puede domeñar.

Comprender al yo pasa por comprender su imposibilidad de ser noble, su nativa inclinación al vicio a expensas del bien nuestro, nos lleva cabalmente a concluir lo urgente y necesaria que es su destrucción.

Comprender que debemos asesinar a nuestro querido ego sólo es posible mediante el análisis muy cuidadoso del efecto de sus actividades y del poder y condicionamiento que tales actividades obran en nuestro destino. Es la parte amarga de este trabajo, pues realmente nosotros queremos al ego, estamos enamorados de nuestro ego, estamos profundamente inclinados a la veneración de nosotros mismos (no en vano, pese a que si fue posible es debido a un error de los dioses, nosotros mismos los creamos inconformes con los designios divinos, rebeldes contra la divinidad, ingratos con la madre divina, convencidos de que hacíamos muy bien, etc.).

Creamos los yoes esencialmente porque no podíamos ni imaginar a costa de qué clase de amarguras lograríamos la sapiencia del pecado y el vértigo del absoluto. La criatura creada suele envidiar a los incomprensibles dioses (“y seréis como dioses conociendo el bien y el mal” decía la serpiente antigua)...

Bueno, pues ahora ya vivimos en vivo y en directo en un mundo dominado por completo por el yo. Un mundo donde antes o después será falto de todo sentido seguir existiendo y clamaremos contra la divinidad por permitir que existamos...

Ahora mismo, mientras escribo esto, algunos se afanan en orquestar los que sienten ya últimos y definitivos esfuerzos para imponer sobre el resto una tiranía sin escapatoria posible.

Como siempre la gran mayoría de la gente no se dará cuenta, pero cada minuto que pasa vivimos más condicionados por el yo, no sólo el nuestro, sino el exageradamente desarrollado y peligroso yo de los amos del mundo que pretenden reducir drásticamente la población mundial y marcar férreamente el paso de los que sobrevivan.

El trabajo de la propaganda es de tal dimensión que la humanidad apenas puede ponderar lo que estoy insinuando en estas líneas, y los pocos elementos capaces de resistir esa fuerte programación quedan como idiotas si intentan explicarla sencillamente al resto, sólo pueden aspirar a guiar a los demás a que hagan ese descubrimiento por sí mismos.

Entre tanto logran sus propósitos el tiempo se agota, hay que aprovechar estos estertores de la muerte de la humanidad como la conocimos o mejor dicho como la concebimos en nuestras mentes de dormido programadas por el anticristo y sacar provecho de todo este sufrimiento inútil que es la vida actual aprovechando la oportunidad que nos brinda la reina del infierno y de la muerte que tiene a su cargo el mundo desde el 12 de abril de 1950.

Ella, el aspecto negativo de la misma divina madre, le está dando a sus depravados hijos la oportunidad regia de realizar todo aquello que ellos desean aquí y ahora. El destino de toda la humanidad se está decidiendo a cada momento. Entre esos millones de seres algunos han optado por irse de este mundo con mayor dignidad de la que llegaron, quieren su alma, y el camino para conseguirla es la muerte del yo.

Ninguna técnica puede aplicarse previa comprensión de este hecho. Es por eso que realmente me ha costando tantos años dar el brazo a torcer para dedicarme sin reservas a la disolución de mí mismo.

Con paciencia y con el ya mencionado principio de atajar los apetitos y conservar el semen, tenemos la clave para vencer en esta lucha, asistidos por nuestra divina madre cuyo infinito amor y perfecciones realmente no los entendemos.

Ella parece en su verdadera majestad muy distante de nosotros, no es desde luego para el neófito una trémula amante llena de complicidad ante la que se activan todas nuestras ternuras, sin embargo nos ama verdaderamente, está permanentemente dispuesta a oír la súplica de que nos elimine tal o cual yo, y la percepción de esta eliminación es más evidente cuando la súplica se hace en el ritual pancatattva.

A los estudiantes gnósticos les recomiendo, muy afectuosamente y con comprobada eficacia, algo que oí del maestro: “los diablos que practiquen con diablas”. Esto quiere decir que no necesitamos ninguna princesa de cuento de hadas de la que ser el sapo: nos podemos apañar muy bien con lo que sea que tengamos por la casa (con la “comadre” que la gran ley nos dio aparentemente para fastidiarnos).

Aquí en Aspe existe un refrán muy sabio: “salí a la calle y me descaré, y entré en mi casa y me remedié”. Se aplica este al caso de que al tratar de pedir ayuda y contar a otros tus miserias, ellos las oyen para luego criticarnos pero no nos ayudan...

La súplica que hace el aspirante a la iniciación por una pareja anhelada a cuanta persona con posibilidades conoce, los dormidos no pueden escucharla. El caminante del sendero está “más sólo que la una”, hasta que empieza a ver por dónde, cómo, y de qué manera...

No podemos dejarnos coaccionar por los muchos preceptos de los infrasexuales, que predican para otros lo que para sí mismos no aplican. Hay que saber alejarse de estos destructores inconscientes de las posibilidades de autorrealización ajenas que ya agotaron las suyas.

Complementando el concepto anterior, extiendo lo dicho a las estudiantes del sexo femenino: “las diablas que practiquen con diablos”. No le tengan miedo al falo, este es redentor en un ciento por ciento. Jamás podría el mero acceso al sexo esclavizar a la mujer si esta no es previamente esclava de sus pasiones.

Los que apreciamos la verdad pura y sencilla hemos de aventurarnos a entender todas estas cuestiones sexuales, no podemos quedarnos con el celibato por aquello de que las personas del sexo opuesto que conocemos no nos parecen dignas de nosotros o viceversa, hay que llegar a entender que es absurdo considerar que merezcamos algo, trabajar con lo que se tiene a mano hasta las últimas consecuencias y si uno de verdad es esto lo que quiere, no tiene más que volverse competente en el tantrismo y su padre puede darle una oportunidad regia ("para mejoría mi casa dejaría", dice otro sabio refrán).

Quienes a pesar de los pesares se sienten incapaces de conseguir una pareja para el trabajo deben poner su caso en las manos del señor Anubis, este les proporcionará alguna pareja de la que uno sinceramente habría huido a toda costa, pero que es válida para nuestra autorrealización. Hagan el negocio si no me creen, ahí está la runa NOT para hacer esta petición correctamente.

Este camino es más factible en pareja ("uno sólo es para heredar" dice otro dicho, insinuando que para todo lo demás mejor más de uno).

Hermanos y hermanas de la senda: ¡A la batalla contra vosotros mismos! pues mucho tenemos que ganar que jamás nos podrán arrebatar los divinos ni los humanos.

La persona común y corriente sin iniciación y sin la enseñanza de la gnosis asimilada es en verdad una persona sin realizar, un mero figurante en el gran escenario del mundo que vive y muere según las exigencias del guión -guión por cierto pérfidamente ideado-, cuando ya se tiene cierta edad se ve claramente el fracaso y el dolor de estas almas. Bien vale la pena conocerse a sí mismos.

Cada uno carga su saco de Karma a cuestas, eso es evidente con la edad aunque de joven me permitiese el lujo de ponerlo en duda.

Los jóvenes que ignoran esto y que se creen en situación de hacer lo que sea que se les antoja, harán bien en poner toda su atención en descubrir el resorte que hace que las absurdas correrías que ahora les ocupan parezcan tan importantes, pues más adelante podrán meditar en esos errores actuales.

Cuando uno ha hecho muchas locuras al volante, si no ha muerto, más adelante puede darse el lujo de reflexionar sobre su conducta suicida... igual es todo en la vida.

Los aparentemente tiranos señores del Karma suelen darnos esa gracia de sobrevivir a nuestra estupidez si nuestro saco no es exageradamente pesado. Ellos sirven a la gran causa administrando la justicia cósmica, pero no son ajenos al dolor humano, a la consideración, al perdón, a la súplica: nada de eso es delito si se pide con el corazón puro (ahora bien esos listos acostumbrados a vivir del prójimo, a apelar a la humanidad de otros para acomodarse y librarse de las que deben, mejor que ni lo intenten, no en vano los arcontes escuchan nuestros alegatos en cunclillas, para que sea su ira más implacable y terrible cuando terminen de oír nuestras mentiras: mejor acordarse de esto antes de abrir la boca en su presencia).

La preciosa vida es una dura pena a la que todos estamos condenados por economía cósmica, pero es preciosa precisamente porque permite el autodescubrimiento.

Una vez pasado el bochorno, la vergüenza por los desatinos cometidos, el sentimiento de culpa por los inocentes sacrificados, la crisis emocional de la que habla el maestro, queda la voluntad de asesinar al culpable de tales andanzas, la cual se experimenta primero como eso que se llama remordimiento, y luego como eso que se llama arrepentimiento, así viene uno a saber que necesita morir en sí mismo...

Sin embargo las experiencias extremas de la vida no son el único camino, también la meditación unida al ritual pancatattva pueden otorgarnos la sapiencia del pecado sin necesidad de llegar a cometer en el mundo físico crímenes inenarrables que llenarían a rebosar nuestro saco kármico...

Hoy en día gracias al trabajo sucio del aspecto negativo de la divina madre realmente tenemos más fácil que nunca este trabajo.

LAS VIDAS PASADAS DEL MAESTRO SAMAEL

Este es el primer libro en el que el maestro da un repaso a todas sus vidas pasadas hasta la actualidad, que resumiendo, son estas:

1ª, llegada de los primeros Arios a Asah (Asia, himalayas, al principio del tiempo de la 5ª raza), en esta existencia el maestro traía su cuerpo resurrecto lemur con el que había vivido toda la época atlante. El nombre que tenía no lo ha confesado el maestro como tal, pero la caída de esta existencia está relatada en la obra de teatro escrita por el maestro "Omar" y ese Omar es el mismo maestro en esta época. A partir de la caída los intentos de levantarse le llevan de vida en vida perdiendo lustre su maestría a medida que el yo se fortifica en él.

2ª, primera vida, en el Tíbet (meseta central de asia) como lama en la “orden sagrada del Tíbet”.

3ª, segunda vida, en la China imperial, donde se llamó Chou-Li y perteneció a la “Orden del dragón amarillo”.

4ª, tercera vida, en egipto (durante la dinastía del faraón Kefren), donde fue Hierofante (en esta existencia crea la momia de la que luego habla en su vida actual).

5ª, cuarta vida, en Roma, como la personalidad de Cayo Julio Cesar, conquistador controvertido y absolutamente atípico si se estudia su vida (a cuenta de eso alguien le llamó: "el hombre que pudo reinar"), tan luminoso como oscuro (fue miembro de la orden de la Jarretera).

6ª, quinta vida, también en Roma, como un discípulo del apóstol Pablo muerto mártir.

7ª, sexta vida, como medico-mago en los últimos tiempos del imperio Romano.

8ª, séptima vida, como un monje de kempen, colonia, Alemania, conocido después como Tomás de kempis (1380-1471), hablando de esta vida, el maestro dice: "Hay muchos que leen la Biblia, la Imitación de Cristo y los grandes místicos españoles del siglo de oro, sin desarraigar sus vicios, sin mejorar sus vidas. Kempis sabe el por qué, y nos lo dice."

9ª, octava vida, en Viena, como un simple borracho contemporáneo de Cagliostro (Conde Alessandro di Cagliostro (Palermo, Sicilia, 2 de junio de 1743 – dado por muerto el 26 de agosto de 1795).

10ª, novena vida, en Austria, como soldado de fortuna, llego a ser espada de un señor feudal, no da más datos.

11ª, décima vida, en España, como un marqués contemporáneo de Tomás de Torquemada (1420-1498) y muerto en la hoguera por orden de este.

Al llegar aquí, permítase que cite textualmente un error en el libro (error del maestro) que muestra que después de la vida de este marqués viene la de Simeón Bleler (capítulo 38):

No es pues de extrañar que después de aquella borrascosa reencarnación con tantos títulos de nobleza que de nada me valieron ante el terrible Inquisidor Tomás de Torquemada, volviese a tomar cuerpo físico...

Entonces me llamé Simeón Bleler y anduve por la nueva España; no es mi propósito hablar en el presente capítulo sobre esa mi nueva vida ni sobre mi anterior existencia en el México Porfirista de antaño, sólo quiero referirme ahora a mi actual reencarnación.

Eso no es correcto, el motivo por el cual esto figura así escrito no está del todo claro pero en la vida que siguió a la del marqués muerto en la hoguera del que no da el nombre, fue otro marqués:

12ª, undécima vida, en España, como el marqués Juan Conrado, tercer gran señor de la provincia de Granada y contemporáneo de Hernán Cortes y Pizarro).

Como puede verse en la cita siguiente, la anterior contiene un error y este Juan Conrado no puede ser el mismo de tiempos de Torquemada, porque aquel muere en la hoguera antes que Torquemada, es decir antes de 1498, y este es en cambio una vida siguiente a esa y anterior a la de Simón Bleler, tal como puede apreciarse en esta otra cita tomada también más adelante del capítulo 38 del “Misterio del áureo florecer”, y oportunamente anotada por mi para ver el marco temporal:

Fehacientemente y sin ambages es oportuno declarar ahora que yo fui en España el Marqués Juan Conrado, tercer gran Señor de la Provincia de Granada.

Es evidente que esa fue la época dorada del famoso Imperio de España: El cruel conquistador Hernán Cortés (1485-1547, CONQUISTA MÉXICO EN 1519), alevoso cual ninguno, había atravesado con su espada el corazón de México mientras el despiadado Pizarro (1478-1541, EN 1533 CONQUISTA LA CAPITAL DEL IMPERIO INCA) en el Perú, hacía huir a las cien mil vírgenes...

Más adelante en el libro se muestra que la vida de Simeón Bleler es la siguiente al marqués juan conrado y por fechas, esta es diferente al marqués coetáneo de Torquemada, con lo que esta cita entra en contradicción con la anterior (en defensa del maestro tengo que decir por experiencia directa que el que escribe suele cometer errores aunque sea maestro).

Respecto al mencionado Juan Conrado, en un libro de crónicas que data de 1630 -la primera parte de los “Anales de Aragón desde el año 1516 hasta el año 1558” de Bartholomé Leonardo de Argesola-, se menciona que un tal Juan Conrado Ursino junto con Iano Fragoso, combatieron a los alemanes que acompañaban al conde Ludovico de Lodrón (1484-1538) desde Alemania hasta Italia a defender la ciudad de Bregia, desde luego ese Juan Conrado puede ser por fechas el personaje a que se refiere el maestro, pero es difícil establecer si fue el “tercer gran señor de la provincia de Granada” -entonces reino de granada- porque el Reino de Granada fue una jurisdicción territorial o provincia de la corona de Castilla desde su reconquista en 1492 hasta la división territorial de España en 1833, que desde el punto de vista jurisdiccional era tanto realengo como señorial (había zonas en manos del rey y otras dadas como pago a los señores participantes en la reconquista). No hemos dado con una sola lista de los primeros señores del reino de Granada, que efectivamente debieron ser marqueses nombrados por los reyes católicos -porque el territorio era una marca-, sino más bien con una colección de casas nobles que con el tiempo cobraron importancia porque cada una gobernó una parte del territorio reconquistado (entre los señoríos, todos laicos, los más destacados fueron los pertenecientes a la casa de Alba, la casa de Arcos, la casa del Carpio, la casa del Cenete, la casa de Medina Sidonia, la casa de los Vélez, la casa de Villena y la casa del Infantado, así como el estado de Çehel de las Alpujarras, el estado de Órgiva, el estado y casa de Baza, el estado de Bacares, el estado de Marchena y el señorío de Armuña, entre otros muchos de menor extensión), pero la sucesión del título de gran señor que afectase a los territorios realengos, título más bien honorífico en la práctica, no lo hemos podido encontrar).

13ª, decimosegunda vida, en nueva granada como Simeón Bleler (contemporáneo del Virrey JOSE SOLIS FOLCH DE CARDONA, virrey de nueva granada desde 1753 a 1761).

14ª, decimotercera vida, en México como Daniel Coronado (no hay datos de este Daniel, sólo puede estimarse su edad teniendo en cuenta que fue un revolucionario a las órdenes de Pancho Villa y que este nació el 5 de junio de 1878 y murió asesinado en una emboscada en Hidalgo del Parral, Chihuahua, el 20 de julio de 1923).

15ª, decimocuarta vida, en Colombia y luego en México, como Víctor Manuel Gómez Rodríguez (1917-1977), conocido mundialmente como el maestro Samael Aun Weor, maestro de todos nosotros, y que en esta existencia subió la montaña de la iniciación y la de la resurrección (aunque esa es otra historia que excede del marco de lo concerniente a este libro).

En esta sucesión de existencias el maestro no fue capaz de levantarse por sí mismo, la realidad de las cosas es que una vez recibido el encargo de la logia blanca de iniciar la era Acuaria, el lógos Samael vino a compeler a su esencia a levantarse para que llevara a cabo esa misión.

Esto es importante porque nosotros los discípulos de Samael hemos llegado a darnos cuenta de que esta enseñanza es serie y verídica por caminos misteriosos y somos a diario testigos de que muchas otras personas son incapaces de justipreciar esta realidad. Eso nos habla a las claras de que nuestros seres nos están invitando a ir por este camino tal y como el suyo se lo exigió al maestro. Deben tener esto muy presente los devotos de la senda.

Como era de esperar no ha faltado gente sin mejores resplandores que cualquier hijo de vecino que literalmente se ha escandalizado al ver al maestro afirmar que el fue todos estos personajes citados, pero especialmente sangrante les resulta que diga que él fue Julio Cesar o Tomás de Kémpis.

Sin embargo a esos críticos ni les consta la verdad ni la falsedad de tales afirmaciones del maestro, a pesar de todo lo critican porque desde su miope racionalismo encuentran dizque pruebas, contradicciones, indicios, etc, de que todo lo que dice el maestro es falso. Omiten sin embargo los argumentos que ese mismo miope racionalismo debería reconocer como indicios de que todo lo que dice el maestro es cierto.

Por ejemplo, en su afirmación de que Samael fue Julio Cesar aporta el dato de que perteneció a la orden de la Jarretera.

Ya que son tan suspicaces estos críticos para asegurar categóricamente como falsa la afirmación del maestro, esa misma suspicacia debería llamar su atención sobre el hecho de que el maestro mencione a la “orden de la jarretera” como romana. Quienes comprenden la historia (lo poco que esta se deja comprender) saben acerca de que la homónima orden británica fundada por el rey Eduardo III un día de San Jorge de 1348, llamada así dizque por la insignia que se añadió a la Orden de San Jorge, que fue una liga (Jarretera significa liga), se inspira en una antigua orden romana (¿del mismo nombre?), ya que toda la gloria de roma, y especialmente las leyendas del rey Arturo y la mesa redonda (que precisamente entroncan la historia medieval con el pasado británico romano) impregnaron el reinado de Eduardo III y de toda la Casa de Plantagenet (1154-1399). Desde luego que el maestro diga que tanto Cesar como sus generales y familiares pertenecieron a esa funesta institución debería impresionar la sagacidad de estos críticos, pues aunque no está a mi alcance documentar una orden romana de la jarretera, no hace falta ser un lince para imaginar que la antigua liga romana asimilada por la república romana conservase toda suerte de órdenes militares que de algún modo rememorasen las viejas diferencias de la liga y el origen de las distintas casas patricias. Y que una institución así sirva de fachada para todo tipo de correrías sexuales pues realmente no puede sorprender a nadie y hace de hecho a la actual orden de la Jarretera (consagrada a las mismas correrías), descendiente directa de la desconocida orden mencionada por el maestro.

Se regocijan los siervos de su guardian del umbral dados a estas descalificaciones al llamar la atención sobre el hecho de que es sumamente improbable que una mism persona tenga vidas anteriores de tal notoriedad pública e histórica, pero ¿acaso no se dan cuenta de que también es esta última existencia un mísero cachaco corroncho no ha sido sólo mundialmente conocido sino que el movimiento gnóstico fundado por él continúa pese a todo? ¿No les sugiere eso que su aparentemente sólido aserto es otra fantasía más de sus mentes pedantes? (no lo digo por atacar a los pobres esclavos del guardián del umbral, sólo para que los devotos del sendero entiendan que estos no tienen nada sólido contra el maestro).

Afirma igualmente el maestro que fue un marqués quemado en la hoguera por Tomás de Torquemada y afirma ser en otra parte del libro el marqués Juan Conrado. Sus críticos no se dan cuenta de que uno y otro marqués son dos personajes diferentes (en parte por el mismo error que el maestro comete al escribir, que da pie a pensar que son el mismo como ya se ha visto). Del primero no se da pista alguna, sólo que es muerto en la hoguera por Tomás de Torquemada. De 1482 a 1493, año en que se retira al convento de Santo Tomás de Ávila (construido con los bienes confiscados a los quemados en la hoguera por orden suya) hasta su muerte, Torquemada quemó en la hoguera a más gente que todo el santo oficio en toda su historia posterior (esta afirmación entiéndase desde la inexactitud de que nada de todo aquello está realmente bien documentado). O dicho en otras palabras: morir quemado por Torquemada era lo típico que podía pasarte en aquel tiempo como no fueras del séquito de los reyes católicos (especialmente si tu peculio personal era llamativo). En cuanto al otro, ya hemos puesto líneas arriba cuanto sabemos.

Sea como fuera, y sea verdad o no lo que afirma el maestro, lo cierto es que son afirmaciones que el buen juicio del que estudia estas enseñanzas tiene que enmarcar en lo no comprobable con las facultades comunes. Tratar de desprestigiar al maestro argumentando en su contra sin aportar pruebas y aprovechando cualquier error suyo para denostarlo (como si fuera que uno mismo no comete errores), así como elevando a taxativo cualquier dato aportado por él para luego argumentar que tal dato tiene indicios de falso porque no corresponde a lo generalmente aceptado (aceptado más bien por la ignorancia ilustrada, puesto que poco o nada se puede saber sobre la verdad del pasado mirándola con los ojos de las costumbres actuales), es demasiado poco honesto y llega a rayar en lo idiota. La verdad es que hace falta mucho más conocimiento para apreciar la verdad de algo que para negarla, y quienes se afanan en imponer o torcer un punto de vista ajeno, suelen jugar su carta esperanzados en que la ignorancia general se adhiera por miedo a sus postulados, no tanto aventurando esas conclusiones porque los que las aventuran crean de ellas que son verdad sin más. La propaganda no suele ser honesta.

En cualquier caso si he tocado este punto cuando habitualmente me abstengo de valorar todo lo que no sea experiencia directa para mi dentro de la enseñanza, es para llamar la atención sobre el hecho de que opinar sobre lo que dice el maestro no aporta ni resta verdad, y tampoco se suele hacer con tal intención, antes bien, el libelo y la difamación se hacen con el propósito concreto de alejar al que llega a estas enseñanzas, de ponerle delante una barrera de objeciones racionales presentadas como prueba irrefutable, aunque sepan los que así hacen que cuando se analicen estas resultan ser sólo opiniones sin más valor ni menos que la que uno pueda tener.

Ahondando en estas enseñanzas he llegado a conocer en persona a algunos adeptos de la blanca hermanad. Cosa que en su momento, fue una dicha para mi, especialmente por la comprobación personal de que efectivamente existen.

Sin ser yo más que otro estudiante cualquiera y por el mero hecho de simpatizar o congeniar, lo cierto es que alguno de tales adeptos me ha honrado con su amistad.

En algún momento, tal amigo se ha dignado a narrarme algo acerca de mis propias vidas pasadas por estar esos hechos en relación con nuestra amistad actual, como sugiriendo que nuestra empatía se debe a una recurrencia...

Desgraciadamente, como yo no recuerdo tales andanzas, el resultado es que tales relatos no me sirven desgraciadamente para nada positivo, y advirtiéndolo mi amigo se abstuvo de contarme más.

El maestro realmente se expone a toda suerte de críticas al contar cualquier experiencia directa y lo sabe perfectamente, tampoco me son ajenos por completo los motivos que le llevan a asumir tal riesgo, es evidente que él en verdad sólo cuenta en sus libros lo que por sí mismo ha investigado, lo que le consta por experiencia directa. Es secundario para él que nosotros no podamos asumir algunas de las cosas que explica (ya llegaréis y gozaréis” dice otro dicho), es por eso que soy su discípulo, pues no hay otra secta en el mundo que yo sepa, donde el maestro tenga constancia personal de lo que explica y haya una trasmisión todavía no deformada de su mensaje que permita a un neófito reproducir en sí la experiencia, y en las que había (Cristianismo, Islam, Masonería, Hinduísmo, Budhismo, Taoísmo, etc.), una legión de intermediarios funestos, por el sólo hecho aparentemente inocente de sentirse dignos, ha cambiado el mensaje original hasta dejarlo inservible.

Para finalizar, diré simplemente parte de una invocación gnóstica: “Creo en Dios, Creo en Cristo, y creo en Samael...

...y es porque a los tres os conozco -lo poco que conozco de vosotros-, por vuestras obras.



Francisco Caparrós Pujalte, autor de gnosis2002

23 de agosto de 2013 (revisado el 04/02/16 para redondear algunos conceptos)

PALABRAS DE LAS QUE SE HAN CAMBIADO TODAS SUS MENCIONES EN EL LIBRO:

krin se ha cambiado por krim

se ha cambiado boddhisattwa por bodhisattva

Hay una profunda revisión de todos los textos en latín hecha por un experto en esa lengua que por ahora no se comenta en esta revisión pero que en caso de cualquier duda puede ser consultada con el revisor en: http://www.cursodegnosis.com/, de donde tomamos las siguientes traducciones no incluidas en nuestra versión digital del libro por carecer de anotaciones:

“Matronae in tutela Junonis Curetis essent, quae ita vocabatur ab hasta ferenda quae sabinorum lingua curis dicebatur.” (sin referencia al autor conocida). Traducción: Las matronas estaban bajo la tutela de Juno 'Cureta', la cual era llamada así por el hasta que portaba, que se llamaba 'curis' en la lengua de los sabinos.



“Nec tibi, quae cupidae matura videbere matri, comat virgineas hasta recurva comas.” (Ovidio, 2 Fast). Traducción: Que tu madre, que está ya deseando verte madura, no adorne con la horquilla tus cabellos aún vírgenes.

“Hasta Pura dicitur, quae sine ferro est, et signum est pacis. Haec donabatur militibus, qui in bello fortiter fecissent.” (Cicerón Phil. 8). Traducción: Se dice 'Hasta Pura' la que no tiene hierro y es una señal de paz. Ésta se entregaba a los soldados que habían actuado con fortaleza en la guerra.

“Translatae hastae dicuntur argumenta oratoria.” (Ciceron T. I. Or, c. 57). Traducción: Se dice de los argumentos oratorios que son como hastas transformadas.

“Deos in hastario vectigales habetis.” (Tertuliano, Apologética, c. 13). Traducción: Tenéis a los dioses en el hastiario (mercado) para alquilarlos.

“Ponitur etiam pro auctione incanta, quia auctio cum esset hasta erigebatur.” (Cicerón, Pro mur. c. 27). Traducción: Se pone (el hasta) también al iniciar una subasta, pues cuando ocurría una subasta, se erigía el hasta.

PÁRRAFOS EN LOS QUE SE HA CAMBIADO ALGO:

En esta frase del prefacio se ha añadido lo puesto entre corchetes: Si [esto ocurre] cuando perdemos uno solo de los millones de espermatozoides, ¿qué no acontecerá con las millonadas que nos reservamos para darnos Luz y Sabiduría a nosotros mismos? Esto es igual para varones y hembras, la Mujer mantiene su Fuerza Creadora tal como el Varón.

se ha cambiado sapiensa por sapiencia 2 veces en: “Si Luz Bel hubiese conocido la sapiencia del pecado jamás hubiera caído”. “Las doncellas pueden caer, pero las María Magdalena jamás caen porque tienen la sapiencia del pecado y el vértigo del Absoluto. Vivekananda antes de despertar fué mujeriego y vagabundo, Ghandi el Libertador de la India, antes de despertar fué nocheriego y bebedor, de manera que si no hubiésemos estado perdidos, estaríamos perdidos. La Obra lo es todo”.

S. S. S. JULIO MEDINA VIZCAINO.

c1: cambio de por que: Todos tenemos algo de fuerzas eléctricas y magnéticas en nosotros, y ejercemos al igual que un magneto una fuerza de atracción y repulsión”... Entre los amantes es especialmente poderosa esa fuerza magnética, y su acción llega muy lejos”.

c2: ponía obivuidad: El tipo Casanova es una especie de “maestro burlador” de la mujer; parece tener el don de la ubicuidad pues se le ve por todas partes, aquí, allá y acullá; os como el marino que en cada puerto tiene una novia; muchas veces se compromete y jura amor eterno.



c4: varios errores en el mismo párrafo el más sonoro es onzavo, que figura en el diccionario y significa: “onceavo”, pero que es error porque no son fracciones sino ordinales (cambiado por undécimo) y “cambio”, cambiada por “camino”:

El primero de éstos —o sea el undécimotiene su clásica expresión en el Sánscrito DHARMAN CHARA: “Haz tu deber”.

Recuerda hermano lector que tú tienes el deber de buscar el camino angosto, estrecho y difícil que conduce a la luz.



c6: dice Clans en el impreso: “Por otra parte, la turgencia y la sensibilidad del Glans Penis son aumentadas por la acción comprensiva del tejido vaginal, que se torna cada vez más turgente, y de ambas vulvas en el vestíbulo”.



c8: paresca lo cambio por parezca: Aunque paresca insólita la noticia nosotros enfatizamos la idea de que esto es posible metiendo el cuerpo físico dentro de la cuarta dimensión.



el OI -ORIGINAL IMPRESO- dice tuyo:¿O como dirás a tu hermano: déjame sacar la paja de tu ojo y he aquí la viga en el ojo mío?”.



c11: varias erratas, vale que se use Jerusalem pero Jeruzalem ya es demasiado, y Herodías era la madre, el rey era Herodes: Salomé desnuda, ebria de vino y de pasión, con la cabeza inocente de Juan el Bautista entre sus eróticos brazos, danzando delante del Rey Herodías, hizo estremecer las tierras del Tiberíades, Jeruzalem, Galilea y Cafarnaum...



c13: añado lo que esta entre corchetes: Entonces resulta palmario y manifiesto el desemboque de los más bajos YOES sumergidos, que antes parecían adormecidos y como muertos; [estos] entran en actividad bruscamente y toda dicha espiritual tan difícilmente lograda se transforma en infernal escrúpulo.



vana venía en el OI con b: Aquella sublime esperanza de “Descansar en lo Divino” parece entonces como arrojada de improviso y lo que refulgía como armonía eterna se torna en abismos de una vana quimera.



c13 (las posturas del pancatattva), cambio cuyo por cuya: g) El hombre se sitúa entre las caderas y la almohada de la cabeza de la mujer, de manera que el cuerpo de ésta se alza en forma de arco. Arrodillado él sobre un almohadón, realiza el acto, en cuya muy apreciada forma experimentan el mayor goce ambos partícipes.



el OI dice viparatakasani (con s), pero sólo en esta mención, en el resto en con r: En el VIPARITAKARANI se dice: “Esta práctica es la más excelente, la causa de la liberación para el Yogui; esta práctica aporta salud al Yogui y le otorga la perfección”.



C15 López de Vega para mi que se refiere a Lope de Vega: Entonces quien quería presumir de inteligente relataba entre copa y copa aquel soneto de López de Vega que a la letra dice:



la palabra es curiosa y además correcta: Después intervino la policía con el sano propósito de poner fin a la escurribanda y como es obvio en todos estos casos el bardo fue a parar a la cárcel.

escurribanda. (De escurrir1).

1. f. coloq. escapatoria (‖ acción y efecto de escaparse y evadirse).

2. f. coloq. zurribanda (‖ zurra con golpes repetidos).

3. f. coloq. Corrimiento o fluxión de un líquido.

4. f. coloq. p. us. flujo de vientre.

C17: el tezón de clérigo dice el OI: Repasando viejos cronicones de mi larga existencia, con el tesón del clérigo en la celda, surge Eliphas Lévi.



OI dice anduvo: Viajando con el EIDOLON o doble mágico muy lejos del cuerpo físico, anduve por diversos países Europeos buscando al abate; mas éste por ninguna parte aparecía.



en el OI dice primieval, pero la palabra que figura hoy en los diccionarios es primeva: Sólo aniquilando tales agregados izquierdos y sombrios, puede despertar la esencia en estado de inocencia primeva.



viene apagable en el OI, es una errata, debe decir apacible: D) Hacer resonar la “S” en forma muy delica como un silbo dulce y apagable. (sssssssss).



en el OI viene en singular: La cópula metafísica con todo su refinamiento erótico nos coloca en una posición privilegiada mediante la cual disponemos de fuerzas maravillosas que nos permiten reducir a polvareda cósmica a cada una de esas entidades tenebrosas que personifican nuestros defectos psicológicos.



c20: Anei Besant, lo correcto es Anie: Se decía fundador de alguna Logia de tipo Teosófico y citaba con frecuencia a H. P. B., Leadbeter, Annie Besant, etc.



OI dice me sentí, es gazapo:

Me senté algo sobresaltado por tan inusitado sonido para ver desde mi lecho lo que estuviera sucediendo”.



errata extraña:

De pronto, en forma inusitada, aparece ante mi el anciano astrólogo, aquél que antes me había advertido sobre los tistilos de Marzo y los terribles peligros; me entrega con sigilo un pedazo de pergamino en el cual están anotados los nombres de los conjurados...

Lo único a lo que puede referirse son los idus de Marzo, pero no cambio la palabra porque no tengo del todo claro a qué se refiere.



Otra errata: OI dice: Más hay de mi: Mas ¡Ay de mi!, los conjurados tras esas heróicas columnas me acechaban; el acerado filo del puñal asesino desgarró mis espaldas...



Supongo que de todo el libro, si algo hay que explicar y puntualizar es esta frase: Cuando salí para las Galias rogué a mi bella esposa Calpurnia que al regreso enviase a mi encuentro a nuestros dos hijos.



¿puede ser verdad esto a la luz de los datos históricos? En realidad sí, pero sólo si los hijos que acuden no eran comunes. Ahí va un poco de Wikipedia:

Se casaron en el año 59 a. C. y ningún hijo resultó de la unión. Según las fuentes,1 Calpurnia tuvo una premonición del asesinato de su marido y trató de advertirle en vano. En la obra de teatro Julio César, escrita por William Shakespeare, Calpurnia tuvo un sueño en el que una estatua de César estaba sangrando mientras muchos romanos se lavaban las manos en la sangre. Ella incluso animó a Décimo Junio Bruto Albino a decir en el senado que César estaba enfermo en el día de su muerte, pero César rehusó mentir. Después de la muerte de César en los Idus de Marzo (15 de marzo) del año 44 a. C., Calpurnia entregó todos los escritos personales, incluyendo el testamento y las posesiones más deseadas de César a Marco Antonio, uno de los nuevos líderes de Roma. Ella nunca volvió a casarse tras la muerte de César.

Julio César fue asesinado en el idus de marzo del año 44 a. C. Según el escritor griego Plutarco, César había sido advertido del peligro, pero había desestimado la advertencia:

Lo que es más extraordinario aún es que un vidente le había advertido del grave peligro que le amenazaba en los idus de marzo, y ese día cuando iba al Senado, Julio César encontró al vidente y riendo le dijo: «Los idus de marzo ya han llegado»; a lo que el vidente contestó compasivamente: «Sí, pero aún no han acabado». (Plutarco)

Aunque el calendario romano fue sustituido por los días de la semana modernos alrededor del siglo III, los idus se siguieron usando coloquialmente como referencia durante los siguientes siglos. Shakespeare en su obra Julio César en 1599 los citaba al escribir la famosa frase: «¡Cuídate de los idus de marzo!».

hijos y esposas de Cayo Julio César:

Fecha de nacimiento: 100 a.C., Roma

Estatura: 1,70 m

Asesinato: 15 marzo 44 a.C., Teatro de Pompeyo

Cónyuge: Cornelia Cina (m. 83 a.C.–69 a.C.), Pompeya Sila (m. 67 a.C.–61 a.C.), Calpurnia Pisonis (m. 59 a.C.–44 a.C.)

Libros: De bello Gallico, De bello civili, De bello Alexandrino, De bello Africo, De bello Hispaniensi

Hijos: César Augusto, Marco Junio Bruto, Cesarión, Julia César

c21 frase rara: Ingrato a sus bienechores, con mucho trabajo de caballero, sin embargo Bruto aceptó la Gnósis y el SAHAJA MAITHUNA...



c23: si supiera dónde, buscaría esta cita de S. Agustín, parece que en vez de lo escrito debería ser “los cuales sirven al alma: El Patriarca Gnóstico San Agustín dijo enfáticamente: “¿Por qué no hemos de creer que los humanos pudieran antes de la caída del pecado dominar los órganos sexuales lo mismo que los restantes miembros del cuerpo, a los cuales sirve el alma a través del deseo sin molestias ni excitación?”...

lógicamente nada se ha cambiado en el texto.



c24: pone duada que no figura en el diccionario, díada es lo correcto: En nombre de ESO que no tiene nombre digo: EL KUNDALINI es la “DÍADA MÍSTICA”, “DIOS-MADRE”, ISIS, MARIA o mejor dijera RAM-IO, ADONIA, INSOBERTA, REA, CIBELES, TONANZIN, etc. el desdoblamiento trascendental de toda Mónada Divinal en el fondo profundo de nuestro SER.



el título del capítulo 27 está escrito con H HINAYANA pero a lo largo del texto lo escribe siempre con J, luego es un error.



c27: OI dice Swastika: No es difícil comprender que tal cruz mágica es la misma esvástica de los grandes misterios...



c27: OI dice Baja: El Rishi - Raja - Deva...



c31 OI alcanzamos: Al llegar a estas alturas alcanzaremos la Maestría, el Adeptado, nos convertiremos en miembros activos de la Fraternidad Oculta.



c31: cambiado por digresión (es un gazapo): Después de esta pequeña disgregación indispensable para el temario en cuestión continuaremos con el siguiente relato:



c32: por todos lados dice soltiscio, se cambia por solsticio.



c33: OI dice ambular: Después de la muerte del cuerpo carnal la personalidad va al sepulcro; empero suele escaparse del mismo para deambular por el panteón.



c37: esto viene así tal cual en OI: Extático hube de acostarme silente en posición lecúbito dorsal sobre delicioso diván cuyos aleonados brazas resplandecían

y se ha dejado así: Extático hube de acostarme silente en posición de decúbito dorsal sobre delicioso diván cuyos aleonados brazos resplandecían...



c38: OI dice zaquear, y antes hernán Cortez en vez de Cortés: No está demás aseverar vehementemente que jamás tuve la intención de saquear los sagrados templos de los augustos Misterios, ni de conquistar pueblos, o destruir ciudadelas.



c39: OI dice consejas, palabra que no parece error alguno sino usada aquí adrede, pero que tiene connotaciones peyorativas que no parecen formar parte del sentido en el que la usa el maestro: Es evidente que fraternalmente le brindé consuelo y hasta le propuse abrir una cueva y guardar en ella sus riquezas: el señor aceptó mis consejas no sin antes exigirme solemne juramento de honradez y lealtad.

conseja.

(Del lat. consilĭa, pl. n. de consilĭum, consejo).

1. f. Cuento, fábula, patraña ridículos y de sabor antiguo.

2. f. Junta para tratar de cosas ilícitas.



Dado que el sentido en que se usa es “consejos”, me permito cambiar la palabra en el texto.



cambio mel por mal:¡Oh no puedo decirlo! —respondió ella— ¿Qué mal estáis hablando?”.



cambio silvos por silbos: El alcohol, horrendo sube del precipicio y cae en el abismo de perdición; es la substancia maligna que caracteriza en forma íntima a los “Mundos Infiernos” donde sólo se escuchan baladros, aullidos, silbos, relinchos, chirridos, mugidos, graznidos, maullidos, ladridos, bufares, roncares y crocotares.



Hasta aquí la revisión del texto...

Mucho es lo que se hecho en el afán de presentar correctamente este libro permaneciendo lo más apegados posible a la versión original. Dos hermanos hemos revisado el texto trabajando codo con codo. Discúlpensenos los errores que a pesar de nuestros desvelos hayan podido quedar.

Siendo uno de los revisores persona dedicada a las lenguas antiguas y modernas, y sintiendo este que la obra debe existir en versión ajustada a la exigencia del más letrado -máxime cuando existe esta versión del texto que se ajusta lo más posible al original de la primera edición-, no puedo menos dirigir al lector a esa versión, la cual ofrece las traducciones de las frases latinas que contiene este libro (esta es la página principal del sitio y el libro estaría en su sección de libros revisados).

FIN DE LA REVISIÓN

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