El Quinto Evangeliorecopilación de todas las conferencias del V. M. Samael Aun Weor, diciembre de 2000

COMENTARIOS ACERCA DE LA EDICIÓN:

El quinto evangelio es más que un libro, más que los dos gruesos volúmenes originalmente impresos o que los 4 últimamente reeditados por sus editores originales en forma revisada y aumentada; y es más incluso que la completa recopilación que es. El quinto evangelio es la pieza que le falta a la doctrina expuesta por el maestro en todos sus libros anteriores. Lo que no dio tiempo a ser plasmado en libros, la enseñanza oral del maestro cuando era más maestro que nunca.

La versión ideal del quinto evangelio todavía no existe, pero se va camino de ella, sería el compendio de todo lo dicho por el maestro ya conservado en audio y trascrito a texto o sólo conservado en una vieja transcripción, y constituye realmente, literalmente, un quinto evangelio del cristo, un evangelio para la nueva era, donde un hombre debidamente preparado encarnó al cristo y el cristo habló por medio de él a la humanidad. El quinto evangelio devela los otros cuatro que nos quedan del gran kabir Jesús, y en este sitio estamos decididos a que llegue a ser lo que debe ser con poco o ningún impacto de la natural estupidez humana en su realización, conservación y transmisión. Algo que no podemos hacer solos y que nos compete a todos los que nos sentimos discípulos de Samael Aun Weor.

Le cabe a la institución gnóstica A.G.E.A.C. el alto honor de ser la institución que plasmó por vez primera en una sola obra todas las conferencias del maestro que pudieron en su momento recopilar, y además, le cabe también el honor no menor de que el resultado de su trabajo lo pusieron con el tiempo a libre disposición de todos en Internet, lo hicieron en 2007, y lo volvieron a hacer con los audios encontrados desde entonces y no incluídos en la edición original en 2019, publicando el audio gratuitamente casi al mismo tiempo que editaban la obra impresa (las transcripciones no han sido liberadas pero obviamente ellos tienen derecho a sufragar su institución y sus costes, entendemos que eso lo harán a su debido tiempo).

Esas son las cosas que han hecho bien, que son muy loables, sin embargo hay también cosas que no hicieron tan bien, al menos no tan bien como a mi y pienso que a cualquier persona con sentido común le habría gustado, y es que aunque se recopilaron todas las conferencias disponibles, no todas se incluyeron en la publicación final, y no en todos los casos es porque se tratada de grabaciones dañadas o francamente sin importancia: la censura de todo lo que tuviera que ver con el aspecto litúrgico de la enseñanza fue total, se omitieron menciones de nombres propios sustituyéndolos por sus iniciales en un intento de despersonalizar la enseñanza o más bien su estudio por nuevos estudiantes de personas no gratas para el ambiente institucional que editó la obra, se cambiaron los títulos con los que muchas conferencias eran conocidas por años un poco caprichosamente por razones de estilo y por otras relacionadas con el elitismo y sentimiento de superioridad de la institución responsable, y se dijo que se habían mejorado las transcripciones haciéndolas más pormenorizadas y con apego a lo dicho por el maestro en las grabaciones, lo que es cierto (pues habían transcripciones anteriores horribles), pero no se dijo que aprovechando esa circunstancia se iba a censurar todo aquello que no le pareció bien ¿a quien? Sólo a una persona: al señor Óscar Uzcátegui Quintero, hoy día autoproclamado maestro Kwen Khan Khu, entonces un misionero más, aunque ya con cargo institucional. Y eso es lo grave de verdad, al asunto de la censura.

Nadie tenemos derecho a censurar lo que el maestro dijo, y menos de esa manera que se hizo en este caso, taimadamente, sin indicar siquiera que se descartaban palabras del maestro por tal o cual motivo (y es porque los motivos no son más que tonterías típicas de la visión incompleta de las escuelas compuestas por míseros ególatras como somos todos y cada uno).

Se conocen al menos -y eso hasta ahora, porque la investigación no está completa- dos conferencias completas que fueron suprimidas por la voluntad de Óscar y por su forma muy particular de entender la doctrina: “LA IMPORTANCIA DE LA LABOR SOCIAL POR LA HUMANIDAD” y “SOBRE EL POSCLA”. Estas conferencias existían al menos en casete y fueron consideradas cuando AGEAC recopiló las grabaciones disponibles para publicar la primera edición de “EL QUINTO EVANGELIO”, pero el coordinador y jefe supremo en la práctica de la institución consideró bueno suprimirlas porque hablaban del POSCLA, un tema tabú para todos los jerifaltes y caciques de las incompletas escuelas que surgieron tras la división (reconozco que no se puede implementar el poscla hoy día con la panda de inútiles que somos, pero no nos corresponde erradicar la idea y menos lo dicho al respecto por el maestro, porque vendrán otros mejores que nosotros que sí podrán).

Para poder entender cómo pudo una sola persona imponer estos designios primeramente hay que entender cómo surgió la propia AGEAC.

Aquí en España la gnosis empezó con AGEACAC. Los primeros que entraron a AGEACAC España vivieron el ambiente de una fraternidad esotérica muy seria. No se sabía qué pasaría en la España ultracatólica si salía a la luz pública la gnosis y se extendía esta de un modo muy discreto. Además ya una vez dentro, sobre todos entre los hermanos de 2ª cámara, se entendía que era un alto honor tanto conocer la enseñanza como formar parte de la institución, y más había sentimientos más elitistas aún entre los lugartenientes de los grandes misioneros gnósticos internacionales que nos llegaban desde Colombia o México, uno de los cuales era el venezolano Óscar Uzcátegui.

Eran los recién iniciados años 80, el movimiento gnóstico allende el océano, se había desintegrado dejando tres facciones fuertes y algunos grupos huérfanos o mejor dicho, demasiado pequeños para que los conociésemos en España por entonces. AGEACAC era una de esas facciones, las otras eran el nuevo órden del maestro Rabolú, y el patriarcado del maestro Gargha Kuichines, (a estos sí les digo maestros porque esos no se autoproclamaron: a esos los reconoce el venerable maestro Samael Aun Weor como maestros, y aún así también hicieron de las suyas..., pero esa es otra historia). Hasta la profunda división del movimiento a partir de 1978 y aún años después, aquí en España lo qe tuvimos fue AGEACAC, y más o menos la gnosis se extendía cada vez más con cierta unión, hasta que vino la división allá en México en el seno de la propia AGEACAC, entre la maestra Litelantes y su hija Hypatía, naciendo de tal división una nueva sigla: el IGA.

Naturalmente la división planteó en España un debate: o se permanecía al lado de AGEACAC, o se iba uno al IGA, o con la hija, o con la madre, o con la institución que conocimos, o con la maestra y su séquito que ya apuntaba maneras (maneras preocupantes, pues abundó y abundan en las escuelas personas que requieren de alguien vivo a quien llamar maestro, parece que no entienden que el maestro que tuvimos fue Samael Aun Weor, con el tiempo he comprendido que esas personas son peligrosas, con mucha tendencia al fanatismo, con poca o ninguna propensión al estudio profundo, decididos a hacer sentir siempre que ellos son “la primera, la mejor y la única” escuela que marcha bien, y detrás de todo lo que se esconde es esa imbecilidad de creer que porque uno tiene cierto conocimiento esotérico, tiene cogido a dios por las barbas, esa tontería de sentir uno que va bien, que es digno, etc.: pues no falla, todos los que son así necesitan siempre un líder vivo al que aclamar).

Aun así el IGA es respetable, pues mucha gente no inicia las divisiones, simplemente toma partido ante el hecho de que se dan allí donde se siente más cómodo, donde van los amigos de uno, o por razones prácticas..., en realidad en ambos lados quedó lo mismo: gente normal y corriente como cualquier hijo de vecino que apenas sí sabía en dónde estaban parados.

Hubieron varias reuniones, unas en las altas esferas, en petit comité como se dice, y otras como asambleas de misioneros, el asunto no sólo implicaba a España, sino a toda la gnosis de Europa, para el verano de 1984 tiene lugar la gran asamblea donde unos deciden quedarse con AGEACAC y otros se marchan al naciente IGA, aún no se sabe, pero todos los que no se quedan acabarán siendo de AGEAC, porque AGEAC no es más que la solución improvisada a una circunstancia típica de estas disputas de escuela, pero sigamos...

Óscar tenía ya sus problemas con Hypatía cuando ni existía AGEAC, con ella en su puesto él no podía hacer las cosas “a su manera”, le tocaba aguantarse, pero como con la maestra aún podía disponer menos, tanto él como la directiva de AGEACAC España de entonces decidieron permanecer con AGEACAC México (además para muchos de ellos, la maestra de maestra no tenía nada, antes bien la consideraban un jinas negro, pero eso sólo lo decían muy de labios a oídos y a según quien).

Tomadas posiciones, resultó que el abad del único monasterio en España se había pasado al bando del IGA, y resulta que él tenía en su poder la documentación legal de AGEACAC ESPAÑA. No importó nada, se hizo lo que siempre en estos casos: se registró una nueva asociación, así nacía AGEAC. AGEAC fue por unos años la filial de AGEACAC México en España, AGEACAC España en la práctica había dejado de existir, quien quiso se fue con el IGA bajo tutela de la autoproclamada directora mundial de las instituciones gnósticas desde 1978 -poniendo por testigo a Fernando Salazar Bañol de que ese nombramiento se lo había dado el maestro en su lecho de muerte (que más tarde confesó que había mentido por no dejar mal a la familia del maestro (esa también es otra buena historia titulada: "la confesión de Fernando Salazar", la dejo también para otro día))-, y quien no veía a la maestra como tal se quedó en AGEAC (llegados a este punto, tengo que decir que la maestra Litelantes sí es maestra, es autoproclamada directora, pero no autoproclamada maestra: maestra es reconocida por Samael Aun Weor, no es pues el mismo caso del señor Óscar o de cualquiera que a estas alturas de la vida viníeramos con el cuento de que somos el maestro tal o cual).

En fin, un poco más adelante en el tiempo, el IGA plantea una denuncia contra AGEAC y contra todos los que editan los libros del maestro sin pagar los derechos de autor que había registrado la familia del maestro. El caso es juzgado en Canadá, la familia impulsora de la querella pierde el juicio porque el maestro Samael había renunciado en vida a tales derechos y aunque se hubieran registrado por sus herederos, al haber acontecido esto después de tal renuncia pública ahora ya no significaban nada, y por la jurisprudencia, idéntico resultado tendría cualquier demanda similar en cualquier país del mundo, de modo que esa demanda quedó en nada y ya no se plantearían otras así, pero sí que tuvo un efecto: en la convulsión Óscar se hizo con el dominio de AGEAC y rompió con AGEACAC México. Obviamente no todos nos fuimos con Óscar, y más de uno se ha arrepentido bastante de hacerlo, y lo que quedó de AGEAC que no quería esta segunda división, más los que han ido volviendo con los años, es aún hoy día y desde entonces AGIA, la institución a la que yo pertenezco (como decía un simpático y muy querido abad que tuvimos en AGIA: "vamos perdiendo letras por el camino, primero éramos AGEACAC, después AGEAC, ahora AGIA, y lo próximo será: ¡AGGG...!), en fin... camino llevamos de eso, esperemos que no sea así).

Bueno, ya como la AGEAC independiente de hoy en día y bajo el lema de: "nosotros no nos parecemos a las demás siglas", la mano del coordinador se dejó sentir profundamente en el quinto evangelio, el trabajo de muchos hermanos que durante años habían trabajado penosamente para transcribir las cintas fue sometido a la censura del líder supremo de AGEAC y él decidió los rimbombantes títulos de cada cátedra (forzosamente distintos a los que ya tenían por años) y censuró todo lo que a él no le pareció que merecía ser publicado. Su censura abarca sistemáticamente dos cuestiones: ocultar todo lo que tiene que ver con usos y aspectos litúrgicos (en un entendimiento terriblemente tajante del secreto de segunda cámara, pero además temeroso de la vigilancia que los católicos ejercen en este país (ESPAÑA) sobre toda secta que no sea la de ellos), y ocultar todo lo que tiene que ver con el poscla o con el patriarcado de Julio Medina. Óscar decidió que todo eso sería tabula rasa para los nuevos estudiantes, jamás nadie en España ni Europa que haya tenido la mala suerte de no conocer otra cosa que AGEAC se enteraría de otra visión de la enseñanza que no sea la fanatizada y sesgada visión de AGEAC. Eh ahí el problema con “EL QUINTO EVANGELIO” que me parece que es directamente debido al señor Óscar Uzcátegui (bueno hay que reconocer que en España esa receta de la censura y otras imposturas así va que la mar de bien porque aquí todo lo que funciona son las dictaduras, las imposiciones, la ignoracia, etc. somos como la Korea del norte de Europa en ese aspecto, (y pobre del que no salga a aplaudir a los balcones como ahora con el coronavirus, o se atreva a ir contra lo que el rebaño cree correcto, pues así es España desde el imperio Romano: siempre folklórica, siempre vividora, siempe necia, no en vano Horacio la llamó en sus odas: "la iberia inculta"...)).

Y esta es la historia un poco lamentable del quinto evangelio: una obra magna pero a la vez fraudulenta, generosa pero a la vez cruelmente censurada, meritoria y a la vez manifiestamente mejorable, buena en todo sentido, pero decididamente enemiga de la mejor versión de lo que podría y debería ser.

Lo que yo cuento nunca es flor de un día, para llegar a entender todo eso hay que estudiar muy profundamente el quinto evangelio, pero los hechos están ahí...

Ante todo, hay que tener bien presente que en aquellos tiempos el señor Óscar no se había proclamado maestro. Todas estas malas deciones suyas que expongo aquí son de índole perfectamente terrenal.

Cabe preguntarse si ¿Alguna vez el bodhisattva del maestro Kwen khan Khu ha reconocido o rectificado estos hechos? La respuesta a eso es y seguramente seguirá siendo un rotundo NO.

Aquí debería dejarlo, pero muchas personas me preguntan si Óscar es un maestro y francamente yo no creo que sea un maestro, tampoco niego que pueda serlo en algún grado, ni tengo por qué saber si es o no el bodhisattva del maestro que dice ser, a lo que voy es a que si lo és o no, poco o nada nos importa a nadie.

Normalmente, a los maestros autoproclamados yo los llamo cariñosamente -y un poco en tono de humor más que con sarcasmo o burla, porque más bien son casos tristes que otra cosa-: "maestros en el arte del buen comer"). ¿Que alguien se autoproclamó maestro? Nos puede pasar a cualquiera (“el que esté libre de culpa que tire la primera piedra”), pero es una enorme desventaja para el que lo haga a no ser que seas el mandatario de una secta, por eso sólo en personas que están al frente de una escuela se ve eso, porque sólo ellos pueden llegar a la falsa conclusión de que con esa proclamación han hecho algo que no es a todas luces un desatino.

Normalmente lo mejor que se puede hacer cuando una persona se proclama maestro es dejarla en paz, bien para esa persona y bien para uno, sobre todo si es un tipo simpático como el señor Óscar, y la verdad que yo no lo quiero difamar, me voy a limitar a tratar su caso como a mi me gustaría que se me tratase si yo estuviera en su lugar.

Primero que todo distingamos entre la persona del señor Óscar y su real ser íntimo Kwen Kan Khu. Una cosa es el ser, y otra cosa es la persona aquí abajo. Que sea el señor Óscar o no el bodhisattva de un verdadero maestro, queda para su fuero íntimo, y las razones por las cuales su ser le haya confiado su nombre interno a él, a él solo le atañen. Es más: las razones que le han llevado a él, la persona de aquí abajo, a hacerlo público, también son cosa de él, así sea que su ser se lo haya mandado o no, pues de su boca sale, y si tenemos esto claro, ni siquiera nos compete a nosotros decir si hay o no hay delito en su proclamación, pero aunque se puede ser indulgentes con todo esto y decir que en el fondo a nosotros ¿qué más nos da?, el delito que sí debe interesarnos es el de nosotros mismos. Reflexionesé y se verá que quien se venga a creer que la persona de Óscar es un maestro, no solo corre grave riesgo sino que comete un delito: pone al señor Óscar en la práctica, por encima del maestro Samael Aun Weor, porque da por sentado que lo que ese señor pontifique sobre lo dicho y escrito por el venerable maestro Samael, es más válido que lo que le dicte a uno su propia conciencia, y quien haga esto con una persona dominante y dictadora como nuestro querido señor Óscar, va muy mal.

Cariñosamente voy a llamar al señor Óscar Uzcátegui, no “maestro en el arte del buen comer” como les digo a los mitómanos puesto que él no es un mitómano, ni tampco "maestro Kwen Khan Khu" que desde aquí le deseo que de verdad lo sea, sino: "maestro Ku Klux Klan" (esto claro que en tono jocoso, pues no pongo en duda que el sea quien dice ser, sólo quiero resaltar su carácter dictador, y de sublime tirano).

Toda escuela gnóstica que llame maestro a alguien que no es a Samael Aun Weor va francamente en declive y mi consejo es que uno se despida de ella, vale más sólo que mal acompañado, para tragar con la interpretación de la enseñanza de uno como nosotros mejor interpretémosla nosotros para nosotros.

En fin, espero que no se enfade Óscar por mencionarle aquí y por exponer lo que él tan en secreto hizo, pero no me invento nada, así fue la cuestión y, ante eso, decidí hacer mi propia revisión del quinto Evangelio, y en vez de criticar a Óscar y a sus acólitos (quiero decir más allá de aquí), subsanar por mi cuenta lo que considero que hay que subsanar. Puede objetárseme que expongo aquí mi crítica de lo que considero que Óscar no ha hecho bien, pero en el fondo no le estoy criticando sin más, ni gratuitamente, ni descalificándolo sin misericordia, simplemente señalo con un poco de humor donde está el problema y le llamo maestro Ku Klux Klan en tono cariñoso más que sarcástico, no por burla, sino en alusión a su carácter sutilmente dictatorial de sublime tirano, por lo que él ha hecho, porque él y nadie más que él manda en AGEAC (y si se coló algo en el quinto evangelio al margen de su voluntad fue porque los que lo conocían se lo escondieron (como esas palabras donde el maestro dice expresamente que a falta de sacerdote una isis puede oficiar nuestros rituales, de haber tenido conocimiento Óscar de tales palabras antes de que se publicasen, no estarían ya en el quinto evangelio)). En fin...

A favor de Óscar he de decir que ninguna otra institución, en ningún país del mundo, se ha dedicado a plasmar en las condiciones en que él y su AGEAC lo consiguió tantas cátedras de nuestro venerable maestro y fundador Samael Aun Weor. Nadie lo ha hecho, y menos aún han dejado ese trabajo gratuitamente disponible como lo ha hecho AGEAC. Y yo sin el trabajo de AGEAC no podría hacer ahora el mío. Podría decir otras cosas favorables, como su intento por abrir lumisiales en Asia y en África personalmente, y como muchas cosas que son su particular manera de luchar por la expansión del movimiento gnóstico que sin duda le reportarán méritos enormes para su propia autorrealización íntima, pero sinceramente yo no recomiendo AGEAC, ni el IGA ni nada de todo lo ha surgido de las contínuas divisiones. Para mi hay una progresión hacia mejor en las instituciones gnósticas creadas por el maestro Samael en tanto que él mismo se perfecciona, y claramente la más acertada institución fundada por el maestro fue AGEACAC México, que es la versión más perfecta de su escuela, otras cosas posteriores que intenta no llegan a cuajar por falta de nivel en el personal como son el POSCLA y la incorporación al cuerpo de doctrina de la enseñanza del PISTIS SOPHIA, y cosas hechas hacía mucho como el patriarcado Colombiano no se han librado nunca de las imperfecciones iniciales con que se crearon, por eso digo que son escuelas gnósticas incompletas.

A partir del AGEACAC que existia en vida del maestro, las cosas no han ido a mejor, sino muy a peor. AGEAC no es la única institución sesgada e incompleta resultante de la fraticida división del movimiento gnóstico original, sino que cada una de las divisiones posteriores en su seno han traído instituciones cada vez peores, igual que se observa un ir a más de las instituciones gnósticas durante la vida del maestro, se observa un ir a menos desde que nos dejó. Cada institución tiene sus delitos, y toda institución que pretendamos crear tiene debido al exorbitante ego de estos tiempos un tinte tenebroso, un lado fatídico que puede detener en seco al estudiante a no ser que entienda que una cosa es la enseñanza y otra son las instituciones.

En el budismo existen tres joyas: el Budha, el Dharma, y el Shanga, en la gnosis es lo mismo: el Budha es el maestro Samael, no ningún otro sino él, el gurú de todos, al que todos podemos acceder personalmente, el Dharma es la enseñanza sin degenerar, sin deformar, eso lo tenemos aquí y ahora en este mismo sitio web: es la palabra hablada y escrita del maestro tal y como fue dicha, es toda la obra del maestro, es el quinto evangelio (El quinto evangelio es eso: la palabra hablada y escrita del maestro Samael Aun Weor que ojalá y se conserve incólume por siempre, Amén). tan sólo se necesita ir a buscarla y ver qué fue lo que el maestro dijo. El Shanga son los buenos hermanos, los amigos, los compañeros en la senda. Toda institución gnóstica es un shanga mejor cuanto más apegado a lo que el maestro dejó y cuanto menos sesgada e incompleta es su visión de la enseñanza gnóstica, del dharma, de la palabra de Samael, y sobre todo, mejor cuanto más confraternidad verdadera haya en ella, porque dice el cristo: “en que os améis los unos a los otros se sabrá que sois mis discípulos”.

En fin, esto es lo que tengo que decir de la primera edición de este compendio maravilloso de todas las conferencias del maestro Samael Aun Weor que en buena hora bautizó Óscar como: “el quinto evangelio”.

No quiero terminar mi comentario sin decir que la enseñanza de las cátedras contenidas en esta obra superan a las de todos los libros menos dos de ellos: “El pistis sophia develado” y “Tarot y Kabala” (estos dos libros son caso aparte). Dicho lo cual, solo me resta añadir que, por si de algo sirvieran, dejo disponibles todas las ediciones de mi revisión (al principio personal y hoy cada día más en colaboración con otros gnósticos) de esta magna obra. Obviamente siempre recomiendo para el estudio la última publicada, pero ahí están no obstante todas para que se puedan seguir las decisiones que hemos ido tomando.

HISTÓRICO DE LAS EDICIONES DIGITALES DE LA REVISIÓN DEL “QUINTO EVANGELIO” PUBLICADAS POR ESTE SITIO WEB:

EDICIÓN ACTUALMENTE EN VIGOR:

CUARTA EDICIÓN DIGITAL (27 DE MARZO DE 2020)

Se han añadido 90 audios no incluídos en la edición anterior y datos de contexto de muchas de las conferencias, pero no de todas pues esa labor se rebela árdua. El gran volumen de audios añadidos obliga a publicar esta edición, pero es una edición concebida desde un principio para no ser definitiva, un simple paso siguiente que mejoraba a la anterior y que era preciso dar antes de reconcebir la recopilación entera a la luz de los nuevos datos en la edición siguiente que vendrá.

EDICIONES ANTERIORES:

TERCERA EDICIÓN DIGITAL (11 DE JULIO DE 2019)

Al cabo de unos años se han logrado encontrar algunos audios nuevos y se ha profundizado más en el estudio y comprensión del quinto evangelio mejorándose algunos párrafos de alguna de las transcripciones e identificándose algunas redundancias, todas estas mejoras que en realidad no son muchas me parecen entonces suficientes para actualizar la edición previa y así surge esta tercera edición.


SEGUNDA EDICIÓN DIGITAL (30 DE SEPTIEMBRE DE 2016)

Se añade a cada conferencia un enlace al audio cuando está disponible. Esta edición es posible gracias al trabajo del equipo Khoradi que publica las grabaciones en audio del maestro asociadas a sus correspondientes transcripciones existentes en el quinto evangelio tomando como vínculo los títulos de estas.


PRIMERA EDICIÓN DIGITAL (3 DE JULIO DE 2014)

Sencillamente se pasa del PDF publicado por AGEAC a una versión en texto editable con el fin de ir puliendo los defectos que fuese detectando en mi propio estudio y el de los estudiantes del lumisial Mixcóatl de AGIA.

FIN DE LA REVISIÓN

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